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Perdido en la Democracia: Un susto en la vida real revela un dilema en línea


Los padres están usando cada vez más las redes sociales para proteger más a los jóvenes en línea y en el mundo real, pero a veces se necesita un sistema estructurado para tener éxito, como una madre, Kate Mattos, descubrió.

 Abrí la gaveta donde guardo mi joyero y el corazón me dio un brinco: no había nada en la gaveta, nada. Solo un espacio vacío de joyas robadas. Revisé todas las gavetas. Éstas también estaban vacías. ¡Fui víctima de un robo!

Más tarde esa mañana soleada de primavera, la policía llegó y tomó mi declaración. Fue entonces que averigüé que había habido otros robos en mi vecindario seguro, en los suburbios. El ladrón de manera característica atacó en la mañana, poco después de que las personas partieran al trabajo. Si los ladrones forzaron la entrada en 30 o más casas, ¿cómo es que yo no me había enterado?

Mi siguiente paso fue uno que no hubiera sido posible hace 15 años: ingresé a la Internet. Fui a la página web del departamento de policía y encontré una lista que se actualiza continuamente de los allanamientos de morada ocurridos en mi área. Le envié un correo electrónico a la directiva de la asociación cívica de mi vecindario para informarles al respecto.

A continuación, envié una nota a la página web Listserv de la Asociación de Padres y Maestros (PTA, por sus siglas en inglés) de mi escuela intermedia. Sabía que los padres en ocasiones dejaban a los hijos enfermos solos en casa mientras ellos pasaban horas en el trabajo - ¿qué sucedería si el ladrón entraba a una casa en la que se encontraba un niño? ¿O si un niño llegaba a casa temprano y sorprendía al maleante en la casa?

Casi tan pronto como oprimí el botón “enviar”, la página web Listserv de la Asociación de Padres y Maestros se llenó. Los padres se mostraron comprensivos, curiosos y preocupados. Querían saber cuándo había ocurrido, qué fue lo que me habían robado y cómo me encontraba. Me enteré sobre los robos en el tranquilo vecindario residencial adyacente - tantos, que de hecho, la asociación cívica allí había distribuido volantes y se habían reunido para hablar sobre el problema. Preocupado por los niños, el director de la escuela me envió un correo electrónico, señalando que la escuela estaba distribuyendo una publicación en la cual les aconsejaban a los padres que siguieran pautas de seguridad, como por ejemplo asegurarse de que los niños no caminen solos a casa. Los profesores enviaron correos electrónicos y me preguntaron cómo estaba manejando mi hija esta situación.

Agradecía el apoyo recibido, pero comencé a darme cuenta de algo. Aquí teníamos todos estos consejos en Listserv, pero no había ningún experto que dirigiera la conversación. ¿Cuál era la mejor forma de navegar por todas las gentiles sugerencias y consejos bienintencionados? No había ningún experto en seguridad especializado en casas ni ningún policía - alguien que pudiera llevar la preocupación de todos al siguiente nivel de acción y protección. Alguien que nos dijera qué pasos tomar a continuación y que nos diera las soluciones.

Bienvenidos a la Democracia 2007. No me tomen a mal, me encanta el hecho de que a las 11:00 de la noche puedo pedir ayuda y encontrar apoyo. Me encanta saber que puedo con sólo el clic del cursor aprender más. La red de contactos sociales resultó ser un medio extraordinario que permite que me conecte con personas que realmente se preocupan por mí. Esta conversación electrónica logró establecer una comunidad. Y, creo que obtuve buenos consejos.

Llegué a creer seriamente que el diluvio de consejos debe ser moderado por la experiencia. Necesitaba aprender sobre cuál era la mejor forma de protegerme a mí misma y a mi familia y sobre los efectos secundarios del robo, la pérdida y el profundo malestar. Necesitaba saber cómo ayudar a mi hija a desarrollar las destrezas necesarias para mantenerse a salvo. La realidad es que no aprendí esto en la red, lo aprendí de la policía, una compañía de seguridad y un experto en la oficina.

Pensé en mi hija que está en sexto grado y en la forma en que usa las redes de contacto social. Frecuentemente recibe información “real” de sus amigos y amigas a través de su correo electrónico. Intercambian historias -algunas reales, algunas no- acerca de lo que se encuentra al acecho en el Internet, en las calles o en la escuela. Nadie está supervisando esas conversaciones. No hay ningún experto en la red que ayude dándoles información o guiando sus conversaciones.

Para muchas listas y redes de contacto social en línea, una discusión abierta en la que todos son iguales, es el objetivo y de hecho, lo más valioso. Pero en algunos casos, especialmente cuando se trata de la seguridad (de niños o adultos, en la red, puede ser beneficioso incluir a expertos de confianza para poder pasar al siguiente nivel. He aquí unas sugerencias.

  • Incluya o nombre a líderes expertos que puedan hablar con autoridad sobre ciertos temas y puedan guiar la discusión (encauzándola cuando deje de basarse en la realidad o se salga del tema).
  • Ayude a los jóvenes a entender la diferencia entre los “expertos” en los foros en la red (frecuentemente personas que colaboran con buenas intenciones) y aquellos cuyas credenciales pueden verificarse y que cuentan con la autoridad para hablar sobre un tema.
  • Recuérdeles a los jóvenes que usted puede leer sus comunicaciones en línea. (Sí, ¡se puede hacer!) Luego ayúdelos a interpretar información infundada o incorrecta.
  • Situé las computadoras donde pueda vigilar lo que los niños estén haciendo. En casa, yo mantengo las computadoras fuera de los dormitorios.

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Kate Mattos es una Asesora en Comunicaciones para la Asociación Nacional de Educación y madre de una hija de once años.


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