En Espanol

 

Los retos que representan los juegos electrónicos en un mundo tecnológico: Ventajas, desventajas y jugar para aprender


Entre a cualquier aula hoy día y lo más probable es que encontrará a los niños jugando juegos formativos -videojuegos, juegos de computadora y juegos en línea.

Lo que comenzó con el juego de consola Pac Man y un juego de Pong se ha convertido en una industria de 21 mil millones de dólares que produce juegos que incorporan estrategias sofisticadas, efectos gráficos espectaculares y plataformas de juego de varios niveles para una multitud de jugadores. 

Es imposible evitar el uso de juegos electrónicos en el mundo de hoy donde la tecnología pulula por doquier.  Según la Asociación de Software de Entretenimiento (Entertainment Software Association), en 65 por ciento de los hogares se juegan videojuegos o juegos de computadora y muchos niños antes de comenzar kindergarten ya han adquirido un poco de práctica con los mouse o los joysticks que requieren dichos juegos. Pero, ¿Es esto malo?

 ”De acuerdo con mi experiencia, hoy día las clases de kindergarten están divididas en partes iguales entre los niños que están expuestos a los juegos electrónicos y los que no lo están”, dice Stacey Kannenberg, experta en la crianza de niños y autora de Let’s Get Ready for Kindergarten (Preparémonos para el kindergarden). Kannenberg dice que los juegos electrónicos, a la vez de ser entretenidos, realmente ayudan a desarrollar las destrezas motoras finas, prepara a los niños para el aprendizaje en computadora y usan la repetición para enseñar las destrezas básicas. “Las destrezas motoras de los niños que no están expuestos a las computadoras podrían ser más lentas en las áreas de colorear y de cortar con tijera”.

Como explica Kannenberg, el hecho de que haya un mayor número de niños de kindergarden que juegan juegos digitales se debe en parte a sus padres. “Cada día es mayor el número de padres que se están dando cuenta de las bondades de los juegos electrónicos debido a que los padres de hoy son “nativos digitales” que crecieron en la época de desarrollo de los juegos electrónicos.

En muchos casos, los maestros están usando los juegos electrónicos como herramientas para enseñar temas tradicionales y encuentran que los juegos motivan a los niños a trascender los objetivos primarios del juego y a esforzarse por sobrepasar sus propios límites. “Los niños de corta edad están jugando juegos sofisticados con diferentes niveles de aprendizaje”, dice Kannenberg, quien agrega que un chico que gana monedas digitales en un juego para cuidar y alimentar a su propia mascota digital no se da cuenta en lo absoluto que está aprendiendo. “Usted puede preguntarse a sí mismo, ¿Qué preferiría hacer: sentarse en su escritorio y escuchar a su maestra hablar sobre el valor de las monedas o jugar un juego de computadora que enseña lo mismo al permitir que usted gane y gaste dinero?”. 

Tracey Christman, columnista que escribe sobre temas de educación y madre de dos, quedó encantada cuando un juego de computadora ayudó a su hijo con las matemáticas. “A mi hijo le costaba aprenderse de memoria las tablas de multiplicar y usamos un juego de computadora para ayudarlo a practicar”, dice Christman, quien también es psicóloga escolar que trabaja para las escuelas públicas de Milwaukee. “Creo que algunos de los juegos en línea son maravillosos, entretenidos, exigen esfuerzo y refuerzan los objetivos del grado. Mi hijo nunca hubiera aprendido las tablas de multiplicar sin la ayuda de un programa de computadora.

Aunque no se pueden negar los beneficios educativos de los juegos electrónicos, dichos juegos también representan un reto sin precedentes que deben enfrentar los padres y los maestros. A pesar del hecho de que más de la mitad de los juegos digitales que se vendieron en el 2008 estaban clasificados “E” por “aptos para todos” (6 años o mayores), o “E10″ por “10 años o mayores”, el contenido de tales juegos es motivo de preocupación.

“Seamos realistas, en el mercado hay numerosos juegos violentos y poco adecuados que podrían perjudicar el desarrollo de un niño de corta edad”, dice Kannenberg. 

Christman está de acuerdo. “Un aspecto considerablemente negativo para mí como madre y profesional es el uso de violencia que parece real en los juegos. En los juegos electrónicos que juegan los niños a veces hay personas que matan o lastiman a otras personas. Estar expuesto a este nivel de violencia no es parte del desarrollo normal de un niño y se ve reflejado en sus juegos, dibujos y cuentos”.

Hasta los juegos donde no hay violencia son motivo de preocupación para los padres de familia. Amanda Robison, madre de dos niños de 9 y 12 años, cree que estos juegos electrónicos afectan la conducta de sus hijos. “Veo una correlación directa entre la mala conducta de mis hijos y el tiempo que pasan enfrente de las pantallas de juego. Se ponen malhumorados e irritables, muy parecido a como se ponen cuando no han dormido lo suficiente”. Robison también se preocupa por el nivel de actividad de sus hijos y les impone límites de tiempo para ayudarlos a realizar actividades diferentes. “Los juegos electrónicos -jugar en la computadora- son adictivos y ninguno de los dos chicos es tan activos como lo era antes”, dice Robison.

¿Qué debe hacer entonces un padre preocupado? Educar a los hijos como se hacía a lo antigua:  imponer restricciones, definir límites y asegurar que se cumplan las reglas.  Esto requiere vigilancia, previsión y la capacidad de poder comunicarse claramente; cosas que, por supuesto, pueden ser agotadoras.   Las recompensas, sin embargo, valen la pena.  Cuando se trata de la seguridad al jugar en línea, es de primordial importancia que los chicos -y sus padres- se apeguen a las reglas claramente definidas si es que esperan disfrutar de las bondades de los juegos educativos (y entretenidos).

Aunque a Robison le ha sido difícil, ella cree que la guía constante de los padres les enseña a los hijos otra destreza importante -ser cuidadosos y analíticos cuando de los juegos digitales se trata. “A través de actividades educativas en línea, las cuales supervisamos y son fáciles de usar , (mis hijos) han aprendido a usar inteligentemente la tecnología digital. Somos padres precavidos que siempre investigamos para averiguar qué juegos son adecuados en términos de edad y de desarrollo y en términos de los que consideramos moral -tratamos de mantener los juegos donde se usen armas a un mínimo.

Robison considera que, a la larga, haber respetado constantemente sus valores familiares y sus límites al tomar decisiones con respecto a los juegos digitales ha ayudado a que sus hijos aprendieran a hacer lo mismo -una capacidad crucial que les beneficiará en su camino hacia la independencia. “Por ahora, suficiente tiempo ha transcurrido y nuestros hijos nos han mostrado que habitualmente son cuidadosos y también responsables.

Sharon Miller Cindrich es una madre, autora de E-Parenting: Keeping Up With Your Tech-Savvy Kids (Cómo mantenerse al día con sus hijos en el mundo de la tecnología) (Random House 2007) y la columna sindicada”Plugged In Parent”(Padre de familia en línea) publicada en periódicos y revistas a nivel nacional. Averigue más en www.pluggedinparent.com o en www.sharonmillercindrich.com .


Leave a Comment

Subscribe!

Subscribe to Our Newsletter