Christi Huling, Centreville, VA
Madre de Carson, 13 y Cole, ?
Tom Esselman, Kansas City, KS
Padre de Andrew, 21, Danny, 18, Amy, 17 y Michael 15
Michael Hochberger, NY, NY
Padre de Jacob, 13 y Eric, 11
Las preguntas y las respuestas
1) ¿Has tenido alguna experiencia personal de consecuencias indeseadas o imprevistas como resultado de la actividad en línea o inalámbrica de alguno de tus hijos? Si es así, ¿cómo las descubriste, qué hiciste y cuáles fueron los resultados?
Christi:
Mi hija de 13 años aún no se ha topado con nada de lo mencionado. Sin embargo, he leído algunos correos electrónicos y mensajes de texto que ha enviado y de los cuales se arrepintió más tarde. Ella no lo sabe, pero yo superviso su página en MySpace y los mensajes de texto de su teléfono celular y en varias oportunidades, al enviar un correo electrónico o un mensaje de texto, ella se arrepiente de algo que le envió anteriormente a determinada persona. No obstante, no estoy segura de que haya modificado su comportamiento como resultado de esto.
Tom:
No, no ha habido consecuencias como las que has mencionado, en absoluto. Sí hubo algunos sitios web con contenido inconveniente que visitaron mis hijos. En la mayoría de los casos, ha sido fácil descubrir esos sitios y conversar con los niños sobre por qué no tienen nuestra aprobación, y eliminar el contenido y el acceso a ellos desde el equipo de escritorio o portátil. Fue eficaz porque no disciplinamos a los niños ni los ofendimos a causa de sus decisiones, sino que conversamos abiertamente sobre el valor de tomar decisiones basadas en principios importantes. Con respecto a la actividad de telefonía móvil, es regular y constante y les permite a mis hijos sentirse siempre comunicados con nosotros y entre sí. Hubo un incidente en que descubrimos mensajes de texto inconvenientes entre nuestro hijo y una de sus amigas. De nuevo, haber conversado abiertamente sobre la decisión desacertada fue la mejor manera de tratarlo.
Michael:
Nada que recuerde. *Nota del editor: ver la respuesta de Michael a la pregunta No.6
2) ¿Qué hay de las “buenas noticias”; has notado algún beneficio debido a la actividad en línea o de telefonía móvil de tu hijo?
Christi:
No diría que he tenido consecuencias beneficiosas de parte de mi hija, sin embargo, creo que es muy positivo poder enviarle y recibir mensajes de texto de ella. Facilita la comunicación con ella cuando no está en casa o cuando no está conmigo. Nos enviamos mensajes de texto a diario y no tiene problemas en enviarme mensajes de texto cuando estoy en el trabajo, cuando hablar por teléfono podría ser complicado.
Tom:
Los niños usan Internet todo el tiempo y regularmente para buscar temas, investigar nuevas oportunidades y encontrar nuevas fuentes de información para sus proyectos escolares y actividades sociales. Los maestros de la escuela son directos e incentivan la actividad en línea y de telefonía móvil para que se mantengan comunicados y accedan rápidamente a la información.
Michael:
Beneficios sociales, sin duda. Muchas de sus tareas pueden accederse en línea. Sus lecciones de pronunciación del chino se encuentran en un sitio web al cual tiene que acceder.
3) ¿Cómo describirías el nivel de comunicación entre tú y tu hijo con respecto a las actividades en línea o de telefonía móvil?
Christi:
Creo que mi hija y yo tenemos un entendimiento común con respecto al comportamiento en línea. He hablado con ella abiertamente acerca de los sitios web inadecuados y acerca del uso de los motores de búsqueda (por ejemplo, Google) y sobre la manera en que pueden dirigirte a sitios que no imaginas. Le comenté sobre las posibles consecuencias de comunicarse con personas desconocidas en MySpace o en las salas de chat. Exageré para tratar de “asustarla” o presentarle las situaciones más extremas sobre lo que podría suceder si te comunicas con las personas equivocadas.
Tom:
No hemos hecho de esto un tema de conversación. Los teléfonos celulares se han convertido en una manera de estar comunicado todo el tiempo. Cuando estamos todos en casa, en ocasiones, generalmente a la hora de comer o de conversar, les indicamos a los niños que su constante interés por el teléfono y la continua insistencia con los mensajes de texto es motivo de distracción y falta de respeto. Jamás hemos tenido que llegar a aplicar normas estrictas pero, en ocasiones, conversamos sobre la posibilidad de hacerlo. Sin embargo, normalmente esto no es un problema.
Michael:
Superviso sus actividades en línea a través de AOL. De este modo, puedo ver cuánto tiempo chatean y con quiénes lo hacen, y también qué sitios web visitan. Tenemos un control para nuestro hijo de 10 años, que supervisa los sitios que puede visitar (nivel de control adolescente). Nuestro hijo de 13 años no tiene restricciones impuestas por AOL. Sus direcciones de e-mail se encuentran en AOL. Les hemos advertido en repetidas oportunidades acerca de los depredadores y otras personas indecorosas que crean controversia en los foros en Internet. Les hemos dicho que nunca dejen su número telefónico, nombre ni domicilio en ningún sitio que se los pida a menos que nosotros lo aprobemos. Saben cómo conectarse a Internet fuera de AOL y dirigirse directamente al Explorer, por lo tanto, no sé precisamente si están visitando sitios inconvenientes. Por otra parte, les gusta tanto chatear que pienso que normalmente entran en AOL. Voy a su habitación y les pregunto con quién están chateando. Tienen que responderme, de lo contrario, no pueden continuar haciéndolo. Me siento relativamente tranquilo con el nivel de comunicación que tengo con mis hijos sobre este tema.
4) ¿Eres un modelo para tus hijos del buen comportamiento en línea o de telefonía móvil? ¿Has experimentado consecuencias indeseadas o imprevistas en el ámbito personal o profesional como resultado de tus actividades en línea o de telefonía celular?
Christi:
En general, creo que soy un buen ejemplo del buen comportamiento en línea, pero en ocasiones envío mensajes de texto o correos electrónicos a horarios inapropiados. Si estoy conduciendo y tengo que leer o enviar un correo electrónico o mensaje de texto, le doy el teléfono a uno de mis hijos para que lo lea o escriba por mí. Hablo por teléfono mientras conduzco; sé que es un comportamiento que no aprobaré cuando mis hijos tengan edad de conducir. He tenido una consecuencia menor en el trabajo a causa del correo electrónico, cuando accidentalmente envié un correo electrónico a la persona equivocada. Afortunadamente, fue algo inofensivo pero algo embarazoso. Conozco colegas que hicieron lo mismo pero con consecuencias más graves. También, tuve un compañero de trabajo que fue despedido por descargar software inapropiado a su equipo del trabajo. Cuando ocurren casos como éstos, los comparto (en cierta medida) con mi hija para que tenga conocimiento de lo que puede suceder si no se tiene cuidado. También le recalqué que todo lo que deje por escrito en línea o por mensaje de texto puede compartirse y reenviarse, de modo que mucha gente lo verá incluso si no deseas que lo hagan.
Tom:
Me parece perturbador y molesto cuando un colega se ocupa de los mensajes de texto en medio de una conversación o reunión. Creo que es menos perturbador si la persona recibe una llamada y pide permiso para atenderla pues se trata de una necesidad. En general, el uso de un Blackberry para estar al día con los correos electrónicos, las llamadas y los mensajes de texto es de gran utilidad en el trabajo y fuera de la oficina.
Michael:
Tuve algunas consecuencias imprevistas por mi comportamiento con la telefonía móvil. No obstante, no escribo mensajes de texto durante la cena y es raro que lo haga en eventos sociales. No he tenido consecuencias indeseadas o imprevistas en el trabajo.
5) ¿Qué te preocupa o confunde más sobre la actividad actual en línea o de telefonía móvil de alguno de tus hijos? Y, ¿qué crees que puedes hacer al respecto como padre?
Christi:
El “Ciber-acoso” es quizás mi mayor preocupación con la actividad en línea. La actividad en línea no necesariamente me abruma; trato de mantenerme al corriente con respecto a las características que la gente usa en línea o en los teléfonos celulares. Pienso que si supervisas lo que tu hijo hace (aunque lo sepa o no) puedes determinar si algo está escapando a tu control y puedes tomar las medidas necesarias para corregirlo. Es preocupante que los niños puedan acceder a internet desde otros lugares fuera del hogar, donde el control es escaso o nulo.
Tom:
No me preocupa demasiado su actividad en línea o de telefonía móvil. Este comportamiento refleja las diversas maneras en que el mundo está cambiando y, a menudo, evidencia qué tipo de información, actividades o comportamientos definirán el mundo que nuestros niños ocuparán cuando sean adultos. Además de eso, les permite a nuestros niños conectarse a niveles mucho mayores con la gente y los temas de todo el mundo. A menudo me sorprende la poca comunicación que tengo con mis amigos de la escuela secundaria o de la universidad. Por el contrario, no es difícil imaginar que las amistades de nuestros niños serán mucho más duraderas debido a la posibilidad de mantenerse comunicados con ellos de manera continua.
Michael:
Creo que estamos tratando con dos objetivos en movimiento. La tecnología evoluciona continuamente y nuestros niños crecen. Cuando lleguen a un punto en sus vidas en que sepamos lo que les gustaría y lo que les interesaría de Internet, ya serán mayores y sus intereses cambiarán así como también cambiarán sus esquemas de navegación, correo electrónico y mensajería instantánea. Además, la tecnología, en sí misma, cambia. Aparece Facebook con una nueva interfaz y una nueva manera de comunicarse y de repente, todo cambia. Mi gran preocupación es tener que supervisar constantemente la tecnología y el uso o abuso que ellos hagan de ella. Los hábitos de mensajería de texto de mis hijos aún no han alcanzado proporciones astronómicas de modo que aún no es un problema.
6) ¿Quisieras agregar algo más? ¿Algún consejo para otros padres?
Christi:
Mi consejo es que se aseguren de mantener una comunicación abierta con los padres de los amigos de sus hijos. En varias ocasiones encontré información interesante en mensajes de texto o correos electrónicos con relación a los amigos de mi hija y debido a que tengo una buena relación con los padres pude “alertarlos” y hemos trabajado juntos para solucionar el problema. También soy una defensora de la lectura de los correos electrónicos y mensajes de texto y a menudo visito la página de MySpace o Facebook en busca de comportamientos inapropiados, para cortarlos de raíz.
Tom:
Utiliza las actividades en línea y de telefonía móvil para conocer qué estimula y motiva a tus hijos. Guíalos a través de tu propio comportamiento para que aprovechen la infinidad de beneficios que el acceso en línea y de telefonía móvil brinda a toda clase de información.
Michael:
[Nota del Editor: Michael agregó lo siguiente un día después de sus primeras respuestas a nuestras preguntas.]
Nunca digas nunca jamás. No vas a creer lo que acaba de suceder coincidentemente con la aplicación de la encuesta. Jacob estaba en la Tienda Apple la semana pasada, revisando su correo electrónico en la cuenta de AOL. Dejó la cuenta abierta, de modo que cualquiera en la tienda que haya tomado ese iPod pudo acceder a su cuenta y enviar correos electrónicos respondiendo a los que se encontraban en su bandeja de entrada. Enviaron uno a su maestra diciendo: “me gusta mirar tu c***.”

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