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Un nuevo año, una nueva oportunidad para sentirse totalmente ignorante cuando sus hijos le  hablan  de la herramienta o del juguete tecnológico que está de moda.  Ellos dicen Hulu, usted  dice cucú; ellos dicen Twitter, usted dice tuiter ¿qué?  Pero si usted no hace el intento de aprender más sobre la actividad digital de sus hijos, ¿cómo puede ayudarlos a mantenerse a salvo en el Internet? 

 En esta sesión de preguntas y respuestas con bNetS@vvy, Kevin Jarrett, padre “versado en tecnología” ofrece consejos prácticos para los padres que desean aprender más sobre el ciberespacio en el Año Nuevo.

 

Q:     ¿Piensa que sabe todo lo que tiene que saber sobre la vida digital de su hijo preadolescente o adolescente?

R:     Pienso que sé todo lo que tengo que saber sobre la vida digital de mi hija adolescente y conozco bien la tecnología que la define. La razón principal es que estoy “versado en tecnología” y lo he estado durante años, ya que he estado rodeado por la tecnología desde la década de los 80.  A pesar de esto, nuestra hija menor (de 13 años) NO tiene teléfono celular. (Ella nos dice que es la ÚNICA estudiante en TODO SÉPTIMO GRADO que no tiene uno; francamente, no nos importa.) Tendrá uno a su debido tiempo, pero en este momento no lo necesita; simplemente es un artículo de conveniencia, lujo o de estatus social para ella en esta etapa de su vida. Todas las computadoras que tenemos en casa se encuentran en la sala familiar. Le damos bastante libertad en el Internet porque hemos hecho todo lo posible para establecer un entorno de confianza y de respeto mutuo. Ella nos ha dado todos los nombres de usuario y las contraseñas que usa y (por lo general) no ingresa en una nueva página Internet sin antes preguntarnos. Nosotros monitoreamos los sitios Internet que ella visita, conocemos a todos los que están en su lista de amigos de su servicio de mensajes instantáneos y reiteradamente hemos hecho hincapié en la información que es aceptable y la que es inaceptable en un perfil en línea. Ella crea sitios web con regularidad (usando servicios como Freewebs.com), pero siempre comparte su trabajo con nosotros. Lo que es más importante aún, ella está desarrollando de manera activa sus habilidades artísticas y literarias por medio del arte digital y un cuento de aventuras (inspirado por ‘Twilight’) que está escribiendo con una amiga. Actualmente llevan 50 páginas, a renglón cerrado, y ellas dicen que seguirán escribiendo por mucho tiempo más. Estos son tan solo unos de los ejemplos de cómo usamos la tecnología en nuestro hogar de manera productiva y sana.

 

P:     En un estudio reciente se halló que muchas madres (¡no sé por que se excluyó a los padres de este estudio!) temen que los “peligros cibernéticos” son tan reales y perjudiciales como lo es conducir en estado de ebriedad o probar drogas (ver el enlace que se encuentra a continuación). ¿Opina usted lo mismo o ve la actividad digital de los preadolescentes y de los adolescentes de manera diferente? Por favor explíquenos.  http://www.businesswire.com/portal/site/google/?ndmViewId=news_view&newsId=20081022005444&newsLang=en

R:     Esa encuesta fue pasada por la empresa Harris Interactive para McAfee, un vendedor de productos de seguridad informática. Aunque ellos probablemente estén genuinamente preocupados por los clientes que atienden, en el análisis final, lo que realmente están tratando de hacer es vender sus programas. De hecho, para ver una refutación, lean “Online Predation An Exaggerated Problem” (La depredación en línea, un problema exagerado) en (http://www.cbsnews.com/stories/2008/11/04/scitech/pcanswer/main4570891.shtml), escrito por Larry Magid. Él resume el artículo muy bien con esta cita: “Eso puede ser lo que las mamás opinan, pero esto no refleja el mundo real”.

http://www.pewinternet.org/PPF/r/266/report_display.asp) de PEW/Internet y “Teen’s Online Safety Improved by Education, Research Shows” (La seguridad de los adolescentes en línea aumenta a través de la educación, señalan las investigaciones) de Dian Schaffhauser. Estos estudios ilustran muchos puntos similares -por ejemplo, la importancia de la educación, el respeto mutuo y el establecimiento de límites- pero sin usar lenguaje sensacionalista.  Sí, hay riesgos en el Internet. Sí, actos que pueden evitarse fácilmente magnifican esos riesgos. Pero ¿representan el nivel de peligro asociado con el consumo de drogas y de bebidas alcohólicas? No. La presión de los compañeros para que un joven consuma drogas y bebidas alcohólicas es definitivamente peor. Es más fácil solucionar los peligros cibernéticos porque la presión de los compañeros (generalmente) no es el motivo detrás de la experimentación; es la curiosidad. Como un padre de familia que también es maestro de la clase de tecnología, considero que la mejor manera de manejar la curiosidad es por medio de la educación.

 

P:     Durante las fiestas de fin de año y hasta bien entrado el año nuevo, los padres de familia pensarán en comprar dispositivos inalámbricos, teléfonos, computadoras, videojuegos y otros juguetes o herramientas tecnológicas para sus hijos preadolescentes y adolescentes. ¿Sus hijas le están pidiendo los últimos aparatos electrónicos? y, de ser así, ¿se siente a gusto comprándoles lo que le están pidiendo?

R:     Nuestras hijas (dos hijas de 13 y 18 años) no están pidiendo ningún aparato electrónico, aunque Santa Claus le traerá a nuestra familia nuestra primera consola Wii (¡Shhh! ¡Es una sorpresa!) No estamos preocupados por el hecho de que se puede jugar en línea con la plataforma Wii; sabemos que nuestras hijas usarán el aparato de manera responsable. Una de las razones por la cual escogimos el Wii (en lugar de un XBox 360 ó PS3) es que los juegos se pueden jugar en familia.  En nuestro hogar, el Wii será solamente otro aparato electrónico más y nuestras hijas lo usarán de manera responsable como usan las computadoras de la casa.

 

P:     Como padre de familia preocupado y conocedor ¿ha encontrado algún recurso aparte de bNetS@vvy.org que sea especialmente útil para los padres de familia que se preocupan por mantener a salvo a sus hijos en línea? De ser así, por favor comparta con nosotros esa información. De lo contrario, ¿nos podría explicar qué tipos de recursos le gustaría tener en lo personal?

R:     A mi parecer, algunos de los mejores recursos para aprender sobre estos temas son Connect Safely (http://connectsafely.org/) de Larry Magid y Anne Collier; el blog Net Family News (http://www.netfamilynews.org/) de Anne Collier; y la sección “Para Padres de Familia” de Common Sense Media (http://www.commonsensemedia.org/advice-for-parents). Vale la pena ver estos recursos para aumentar el conocimiento que tenemos de lo que REALMENTE está pasando en el ciberespacio. Estos pueden leerse en línea o uno se puede suscribir a ellos en un archivo RSS o por correo electrónico. Su contenido es actualizado, imparcial y fácil de asimilar (virtualmente libre de lenguaje especializado difícil de entender). Más importante aún, son comunidades donde los padres de familia pueden participar fácilmente, aunque nunca antes hayan escrito ningún comentario en un blog ni se hayan unido a ningún foro. En mi opinión, el verdadero poder de Web 2.0 radica en que ha cambiado la dinámica de los usuarios, brindándole a los que lo desean la oportunidad de participar en una discusión, en lugar de solo recibir información.

 

P:     Como padre de familia preocupado y activo, ¿cree que las familias cuentan con el tipo de apoyo que necesitan -de las escuelas, la comunidad, el gobierno local y el gobierno federal- para ayudar a que los jóvenes estén a salvo en línea? ¿Es suficiente ser buenos padres de familia para mantener protegidos a los jóvenes en línea o piensa que debe hacerse algo más en cuanto a las políticas de supervisión de las escuelas, la comunidad y del gobierno estatal y federal?

R:    No necesito el apoyo de nadie para mantener a mis hijas a salvo en línea; ese es mi trabajo, pero estoy agradecido por (la mayor parte) de la atención que el tema de la seguridad cibernética ha recibido en la prensa últimamente. Ha ayudado a establecer la importancia de la polémica y a alentar a otros padres para que participen, para ver si de hecho es un problema serio que requiere su participación. Sin embargo, es difícil para muchos padres de familia que no se sienten a gusto usando la tecnología y que no pueden (o no quieren) leer los blogs ni visitar las páginas Internet para aprender. Temo por esos padres de familia y por sus hijos, porque ellos son los que corren el mayor peligro. Lo que esas familias necesitan es instruirse, no esos programas con afán de lucro que infunden miedo para captar una mayor audiencia, como algunos de los programas de televisión donde se”atrapan depredadores”.

http://www.doe.virginia.gov/VDOE/Technology/OET/internet-safety-guidelines.shtml y http://www.foxnews.com/story/0,2933,347035,00.html) y de Nueva Jersey (ver http://nj.gov/education/schools/security/links/ed.htm y http://blog.nj.com/ledgerupdates/2007/08/nj_launches_teachers_internet.html). El problema es que últimamente hasta ESTAS ORGANIZACIONES ESTATALES a menudo son víctimas del sensacionalismo de la prensa y a veces pueden perpetuar las ideas equivocadas que se tiene de los riesgos verdaderos. Por ejemplo, ver: ‘Internet Predator Stereotypes Debunked in New Study’ (Estereotipos del depredador cibernético desacreditados en nuevo estudio) (http://www.apa.org/releases/sexoffender0208.html). El Centro de Investigación sobre Crímenes en contra de la Niñez (CNRC), de la Universidad de New Hampshire (http://www.unh.edu/ccrc/) es ampliamente respetado y se le considera una fuente de información imparcial, actualizada y fiel sobre este tema. Las organizaciones como esta necesitan el apoyo de los miembros de las comunidades por doquier y, lo que es más, necesitan que su información se difunda al mayor número posible de personas.

Como padre y maestro de tecnología, pienso que las políticas estatales y federales de supervisión son un poco atemorizantes, principalmente porque los representantes que hemos elegido no siempre están tan al día en lo que respecta estos temas y estas tendencias como lo están los grupos innovadores más pequeños y más ágiles como NCMEC y CNRC. Aunque hay pruebas de que esto está cambiando, es un proceso lento y sumamente frustrante para aquellos como nosotros que estamos haciendo lo mejor que podemos para aprender sobre el tema y para educar a aquellos que se encuentran a nuestro alrededor. Como resultado, las legislaciones bien intencionadas (ver: Deleting Online Predators Act of 2006 (Ley para Eliminar a los Depredadores en Línea de 2006), http://en.wikipedia.org/wiki/Deleting_Online_Predators_Act_of_2006) básicamente no captan lo esencial y crean nuevas barreras que dificultan el acceso a los legítimos sitios Internet educativos, por ejemplo. Las leyes bien redactadas que se aplican rápida y eficazmente protegerán mejor a nuestros ciudadanos. Lamentablemente, a mi modo de ver ¡hablar es fácil!


Christi Huling, Centreville, VA
Madre de Carson, 13 y Cole, ?

Tom Esselman, Kansas City, KS
Padre de Andrew, 21, Danny, 18, Amy, 17 y Michael 15

Michael Hochberger, NY, NY
Padre de Jacob, 13 y Eric, 11

Las preguntas y las respuestas

1) ¿Has tenido alguna experiencia personal de consecuencias indeseadas o imprevistas como resultado de la actividad en línea o inalámbrica de alguno de tus hijos? Si es así, ¿cómo las descubriste, qué hiciste y cuáles fueron los resultados?

Christi:
Mi hija de 13 años aún no se ha topado con nada de lo mencionado. Sin embargo, he leído algunos correos electrónicos y mensajes de texto que ha enviado y de los cuales se arrepintió más tarde. Ella no lo sabe, pero yo superviso su página en MySpace y los mensajes de texto de su teléfono celular y en varias oportunidades, al enviar un correo electrónico o un mensaje de texto, ella se arrepiente de algo que le envió anteriormente a determinada persona. No obstante, no estoy segura de que haya modificado su comportamiento como resultado de esto.

Tom:
No, no ha habido consecuencias como las que has mencionado, en absoluto. Sí hubo algunos sitios web con contenido inconveniente que visitaron mis hijos. En la mayoría de los casos, ha sido fácil descubrir esos sitios y conversar con los niños sobre por qué no tienen nuestra aprobación, y eliminar el contenido y el acceso a ellos desde el equipo de escritorio o portátil. Fue eficaz porque no disciplinamos a los niños ni los ofendimos a causa de sus decisiones, sino que conversamos abiertamente sobre el valor de tomar decisiones basadas en principios importantes. Con respecto a la actividad de telefonía móvil, es regular y constante y les permite a mis hijos sentirse siempre comunicados con nosotros y entre sí. Hubo un incidente en que descubrimos mensajes de texto inconvenientes entre nuestro hijo y una de sus amigas. De nuevo, haber conversado abiertamente sobre la decisión desacertada fue la mejor manera de tratarlo.

Michael:
Nada que recuerde. *Nota del editor: ver la respuesta de Michael a la pregunta No.6
2) ¿Qué hay de las “buenas noticias”; has notado algún beneficio debido a la actividad en línea o de telefonía móvil de tu hijo?

Christi:
No diría que he tenido consecuencias beneficiosas de parte de mi hija, sin embargo, creo que es muy positivo poder enviarle y recibir mensajes de texto de ella. Facilita la comunicación con ella cuando no está en casa o cuando no está conmigo. Nos enviamos mensajes de texto a diario y no tiene problemas en enviarme mensajes de texto cuando estoy en el trabajo, cuando hablar por teléfono podría ser complicado.

Tom:
Los niños usan Internet todo el tiempo y regularmente para buscar temas, investigar nuevas oportunidades y encontrar nuevas fuentes de información para sus proyectos escolares y actividades sociales. Los maestros de la escuela son directos e incentivan la actividad en línea y de telefonía móvil para que se mantengan comunicados y accedan rápidamente a la información.

Michael:
Beneficios sociales, sin duda. Muchas de sus tareas pueden accederse en línea. Sus lecciones de pronunciación del chino se encuentran en un sitio web al cual tiene que acceder.

3) ¿Cómo describirías el nivel de comunicación entre tú y tu hijo con respecto a las actividades en línea o de telefonía móvil?

Christi:
Creo que mi hija y yo tenemos un entendimiento común con respecto al comportamiento en línea. He hablado con ella abiertamente acerca de los sitios web inadecuados y acerca del uso de los motores de búsqueda (por ejemplo, Google) y sobre la manera en que pueden dirigirte a sitios que no imaginas. Le comenté sobre las posibles consecuencias de comunicarse con personas desconocidas en MySpace o en las salas de chat. Exageré para tratar de “asustarla” o presentarle las situaciones más extremas sobre lo que podría suceder si te comunicas con las personas equivocadas.

Tom:
No hemos hecho de esto un tema de conversación. Los teléfonos celulares se han convertido en una manera de estar comunicado todo el tiempo. Cuando estamos todos en casa, en ocasiones, generalmente a la hora de comer o de conversar, les indicamos a los niños que su constante interés por el teléfono y la continua insistencia con los mensajes de texto es motivo de distracción y falta de respeto. Jamás hemos tenido que llegar a aplicar normas estrictas pero, en ocasiones, conversamos sobre la posibilidad de hacerlo. Sin embargo, normalmente esto no es un problema.
Michael:
Superviso sus actividades en línea a través de AOL. De este modo, puedo ver cuánto tiempo chatean y con quiénes lo hacen, y también qué sitios web visitan. Tenemos un control para nuestro hijo de 10 años, que supervisa los sitios que puede visitar (nivel de control adolescente). Nuestro hijo de 13 años no tiene restricciones impuestas por AOL. Sus direcciones de e-mail se encuentran en AOL. Les hemos advertido en repetidas oportunidades acerca de los depredadores y otras personas indecorosas que crean controversia en los foros en Internet. Les hemos dicho que nunca dejen su número telefónico, nombre ni domicilio en ningún sitio que se los pida a menos que nosotros lo aprobemos. Saben cómo conectarse a Internet fuera de AOL y dirigirse directamente al Explorer, por lo tanto, no sé precisamente si están visitando sitios inconvenientes. Por otra parte, les gusta tanto chatear que pienso que normalmente entran en AOL. Voy a su habitación y les pregunto con quién están chateando. Tienen que responderme, de lo contrario, no pueden continuar haciéndolo. Me siento relativamente tranquilo con el nivel de comunicación que tengo con mis hijos sobre este tema.
4) ¿Eres un modelo para tus hijos del buen comportamiento en línea o de telefonía móvil? ¿Has experimentado consecuencias indeseadas o imprevistas en el ámbito personal o profesional como resultado de tus actividades en línea o de telefonía celular?

Christi:
En general, creo que soy un buen ejemplo del buen comportamiento en línea, pero en ocasiones envío mensajes de texto o correos electrónicos a horarios inapropiados. Si estoy conduciendo y tengo que leer o enviar un correo electrónico o mensaje de texto, le doy el teléfono a uno de mis hijos para que lo lea o escriba por mí. Hablo por teléfono mientras conduzco; sé que es un comportamiento que no aprobaré cuando mis hijos tengan edad de conducir. He tenido una consecuencia menor en el trabajo a causa del correo electrónico, cuando accidentalmente envié un correo electrónico a la persona equivocada. Afortunadamente, fue algo inofensivo pero algo embarazoso. Conozco colegas que hicieron lo mismo pero con consecuencias más graves. También, tuve un compañero de trabajo que fue despedido por descargar software inapropiado a su equipo del trabajo. Cuando ocurren casos como éstos, los comparto (en cierta medida) con mi hija para que tenga conocimiento de lo que puede suceder si no se tiene cuidado. También le recalqué que todo lo que deje por escrito en línea o por mensaje de texto puede compartirse y reenviarse, de modo que mucha gente lo verá incluso si no deseas que lo hagan.

Tom:
Me parece perturbador y molesto cuando un colega se ocupa de los mensajes de texto en medio de una conversación o reunión. Creo que es menos perturbador si la persona recibe una llamada y pide permiso para atenderla pues se trata de una necesidad. En general, el uso de un Blackberry para estar al día con los correos electrónicos, las llamadas y los mensajes de texto es de gran utilidad en el trabajo y fuera de la oficina.

Michael:
Tuve algunas consecuencias imprevistas por mi comportamiento con la telefonía móvil. No obstante, no escribo mensajes de texto durante la cena y es raro que lo haga en eventos sociales. No he tenido consecuencias indeseadas o imprevistas en el trabajo.

5) ¿Qué te preocupa o confunde más sobre la actividad actual en línea o de telefonía móvil de alguno de tus hijos? Y, ¿qué crees que puedes hacer al respecto como padre?

Christi:
El “Ciber-acoso” es quizás mi mayor preocupación con la actividad en línea. La actividad en línea no necesariamente me abruma; trato de mantenerme al corriente con respecto a las características que la gente usa en línea o en los teléfonos celulares. Pienso que si supervisas lo que tu hijo hace (aunque lo sepa o no) puedes determinar si algo está escapando a tu control y puedes tomar las medidas necesarias para corregirlo. Es preocupante que los niños puedan acceder a internet desde otros lugares fuera del hogar, donde el control es escaso o nulo.

Tom:
No me preocupa demasiado su actividad en línea o de telefonía móvil. Este comportamiento refleja las diversas maneras en que el mundo está cambiando y, a menudo, evidencia qué tipo de información, actividades o comportamientos definirán el mundo que nuestros niños ocuparán cuando sean adultos. Además de eso, les permite a nuestros niños conectarse a niveles mucho mayores con la gente y los temas de todo el mundo. A menudo me sorprende la poca comunicación que tengo con mis amigos de la escuela secundaria o de la universidad. Por el contrario, no es difícil imaginar que las amistades de nuestros niños serán mucho más duraderas debido a la posibilidad de mantenerse comunicados con ellos de manera continua.

Michael:
Creo que estamos tratando con dos objetivos en movimiento. La tecnología evoluciona continuamente y nuestros niños crecen. Cuando lleguen a un punto en sus vidas en que sepamos lo que les gustaría y lo que les interesaría de Internet, ya serán mayores y sus intereses cambiarán así como también cambiarán sus esquemas de navegación, correo electrónico y mensajería instantánea. Además, la tecnología, en sí misma, cambia. Aparece Facebook con una nueva interfaz y una nueva manera de comunicarse y de repente, todo cambia. Mi gran preocupación es tener que supervisar constantemente la tecnología y el uso o abuso que ellos hagan de ella. Los hábitos de mensajería de texto de mis hijos aún no han alcanzado proporciones astronómicas de modo que aún no es un problema.

6) ¿Quisieras agregar algo más? ¿Algún consejo para otros padres?

Christi:
Mi consejo es que se aseguren de mantener una comunicación abierta con los padres de los amigos de sus hijos. En varias ocasiones encontré información interesante en mensajes de texto o correos electrónicos con relación a los amigos de mi hija y debido a que tengo una buena relación con los padres pude “alertarlos” y hemos trabajado juntos para solucionar el problema. También soy una defensora de la lectura de los correos electrónicos y mensajes de texto y a menudo visito la página de MySpace o Facebook en busca de comportamientos inapropiados, para cortarlos de raíz.

Tom:
Utiliza las actividades en línea y de telefonía móvil para conocer qué estimula y motiva a tus hijos. Guíalos a través de tu propio comportamiento para que aprovechen la infinidad de beneficios que el acceso en línea y de telefonía móvil brinda a toda clase de información.

Michael:
[Nota del Editor: Michael agregó lo siguiente un día después de sus primeras respuestas a nuestras preguntas.]
Nunca digas nunca jamás. No vas a creer lo que acaba de suceder coincidentemente con la aplicación de la encuesta. Jacob estaba en la Tienda Apple la semana pasada, revisando su correo electrónico en la cuenta de AOL. Dejó la cuenta abierta, de modo que cualquiera en la tienda que haya tomado ese iPod pudo acceder a su cuenta y enviar correos electrónicos respondiendo a los que se encontraban en su bandeja de entrada. Enviaron uno a su maestra diciendo: “me gusta mirar tu c***.”


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