¿Qué tienen que saber acerca de las herramientas y aparatos electrónicos que sus hijos están pidiendo esta época de fiestas? ¿Cómo pueden aprender más sobre el Internet y ayudar a que sus hijos estén más seguros en el ciberespacio este año? La célebre experta en seguridad cibernética Anne Collier comparte con nosotros sus consejos sensatos.
Tendencias tecnológicas y seguridad cibernética: Lo que necesitan saber sobre los regalos que sus hijos les están pidiendo
Cada vez hay más mundos virtuales. Hoy día hay disponibles, o pronto estarán disponibles, más de 150 mundos virtuales para niños y adolescentes, y todos los servicios de videojuegos en línea -Sony Home, Xbox Live y los “Mii” del Wii de Nintendo- tienen avatares que circulan en lo que aparentan ser mundos virtuales. Esta es una tendencia seria: divertida y absorbente, pero, como sucede con todo lo que se encuentra en línea, que conlleva cierto nivel de riesgo. Se aconseja que los padres de familia vean qué características pueden adoptar esos avatares y lo que pueden hacer (cuán vestidos o desnudos estén y qué acciones pueden realizar).
Cada vez hay mayor movilidad. Esto no puede ser nada nuevo para todo padre que tiene un hijo que lo está atosigando para que le dé un teléfono celular. A menos que el acceso al Internet esté bloqueado (como pueden bloquearlo todos los proveedores principales de servicio inalámbrico) todo lo que puede hacerse en línea también puede hacerse en los teléfonos, lo que incluye hacer contactos sociales, colocar blogs, colocar contenido en la red, compartir música o videos y producir imágenes. Pero las consolas de juegos y los reproductores de música y video también están conectados a la Red. Por lo tanto, todo lo que nosotros que abogamos por la seguridad decimos acerca de los jóvenes que navegan por el Internet también es válido para los jóvenes que tienen cualquier otro dispositivo electrónico que puede conectarse al Internet. ¡Dondequiera que ellos se encuentren, se encuentra el Internet!
Padres versados en Internet en el año nuevo Cinco cosas que deben saber
1) El civismo digital es la nueva seguridad en línea en lo que respecta la mayoría de los jóvenes que se encuentran en línea. Eso se debe al hecho de que el riesgo cibernético que afecta a la mayoría de los jóvenes es la bravuconería cibernética, o acoso cibernético. Los datos estadísticos varían puesto que los investigadores aún están tratando de definir con precisión lo que es la “bravuconería cibernética”, pero dos estudios independientes a nivel nacional han mostrado que alrededor de un tercio de la juventud estadounidense ha sido acosado cibernéticamente -millones de jóvenes. Eso es un llamado serio para que se eduque a los jóvenes desde muy temprana edad, en casa y en la escuela, en materia de urbanidad, civismo, razonamiento crítico, ética y conocimiento de los medios de comunicación. Lo ideal sería impartir esas lecciones fuera del Internet así como en línea puesto que los jóvenes cada vez distinguen menos entre los dos. Únicamente hacen vida social. Así que aprender sobre el civismo, no solo el civismo digital, es una necesidad cada vez mayor y una protección para nuestros hijos que tienen su vida por delante.
En cuanto al riesgo cibernético del cual se habla más, el abuso sexual, únicamente un porcentaje muy pequeño de niños en línea corren el riesgo de ser abusados sexualmente como resultado de la actividad en Internet (mucho menor al 1%, según el Centro de Investigación sobre Crímenes en Contra de la Niñez) y éstos por lo general son jóvenes que de por sí tienen problemas cuando no están en línea. “Los que padecen problemas cuando no están en línea, como por ejemplo, abuso físico o sexual, y los que tienen otros problemas psico-sociales son los que corren mayor riesgo en línea”, informó el Centro de Investigación sobre Crímenes en Contra de la Niñez el año pasado.
2) No hace falta ser una lumbrera para educar a los que nacieron en la era digital, a pesar de que ellos dominan el Internet como “nativos” y los padres por lo general no. ¡Simplemente se tiene que saber educar a los hijos! La buena crianza de los usuarios de Internet no tiene nada que ver con la tecnología; se trata de su vida social, sus intereses y la exploración de su propia identidad. Los padres comprometidos están bastante acostumbrados a tratar todos estos asuntos.
3) Pregúntenles a sus hijos sobre la bravuconería cibernética. Puede ser que el término no tenga ningún sentido en particular para ellos, otro término que posiblemente tenga mayor sentido para ellos es “acoso cibernético”. O simplemente pregúntenles si algún amigo o conocido ha sido grosero con ellos en línea y cómo manejaron ellos la situación. Ustedes tal vez puedan ayudar. Por lo menos pueden ayudarlos a procesar lo que está sucediendo. (Los estudios muestran que sólo el 10% de los jóvenes que han sido acosados le dicen a los padres, así que es una pregunta que los padres deben hacer de una manera que no sea hostil y que sea favorable). Si los están acosando en línea, posiblemente encuentre útiles los consejos para acabar con el acoso cibernético de ConnectSafely (http://www.connectsafely.org/safety-tips/safety-tips/tips-to-help-stop-cyberbullying.html), lo que incluye uno sobre “guardar las pruebas”. El acoso cibernético también puede darse por medio de mensajes de texto, así que asegúrense de hablar con sus hijos sobre los tipos de mensajes de texto que están enviando y recibiendo.
4) Es importante que no se alarmen de sobremanera. Lo que los padres de familia ven que hacen y dicen los adolescentes en la red social los puede inquietar, pero esto no se debe a que la vida y la conducta de los adolescentes haya cambiado tanto, sino que ahora lo que hacen los jóvenes es mucho más visible. Esa visibilidad es buena y mala a la vez. Permite que los padres de familia, los investigadores y los encargados del orden público se enteren de lo que los adolescentes realmente están haciendo, sea bueno, malo o neutral. Se ha podido prevenir crímenes. Los investigadores pueden estudiar la conducta autodestructiva u toda otra conducta que pone en peligro a los adolescentes cuando ocurre. Y los padres de familia pueden aprender mucho sobre lo que están haciendo los jóvenes de la misma edad de sus hijos. Por otra parte, los jóvenes han perjudicado su propia reputación y la reputación de otros, y a veces la conducta impulsiva de los adolescentes se exagera y produce sucesos devastadores como cuando una o varias fotos de un joven desnudo, que son enviadas por teléfono celular, son vistas por toda la escuela y fuera de ella (lo que ha sucedido en más de doce estados). Lo importante es mantener la calma y mantener las líneas de comunicación abiertas, para que los jóvenes no escondan sus problemas ni pierdan el apoyo cariñoso de sus padres.
5) El Internet es ahora un hecho real de la vida; el objetivo de la conversación sobre los “hechos de la vida”que los padres ahora deben tener constantemente con los hijos es hacerlos entender que la toma de buenas decisiones en línea comienza fuera del Internet. Piensen al respecto: A no ser que estén tramando algo malo, es mucho más fácil hablar sobre lo que están haciendo en línea que hablar sobre los “hechos de la vida” como se hacía antes (aunque esa también es una conversación importante ya que si no lo aprenden de ustedes, lo están aprendiendo en línea, donde ustedes controlan menos los resultados).
Cada vez que una generación de jóvenes adopta una nueva forma de comunicación, nuestra sociedad tiende a entrar en pánico. Nos aterrorizó que las señoritas leyeran novelas en el siglo 18. Nos aterrorizó lo que los adolescentes podrían hacer en la oscuridad de las salas de cine, y también las historietas y el movimiento de caderas de Elvis. Nos preocupó que la televisión pudiera corromper la mente de los niños. Hoy, muchos padres y educadores sienten pánico por lo que los jóvenes hacen en línea. Respira profundamente. Ahora, exhala. Están haciendo lo que los jóvenes siempre han hecho: salir, socializar y experimentar con su identidad. Sólo que lo están haciendo digitalmente.
El experto en educación Marc Prensky introdujo el término digital natives (nativos digitales, aquellos que nacieron en la era digital) para describir a la generación que creció con Internet. Me gusta utilizar la analogía de nativos e inmigrantes porque ilustra la manera diferente en que los jóvenes y los adultos tienden a ver la tecnología. Mientras que los jóvenes literalmente viven una enorme parte de sus vidas en línea y tienden a ser usuarios intuitivos, muchos adultos todavía usan Internet principalmente por motivos funcionales. Nosotros enviamos correos electrónicos, pagamos nuestros servicios o reservamos algún viaje mientras que los jóvenes chismean, rompen relaciones, se reconcilian y envían mensajes las 24 horas, todos los días. Muchos de nosotros todavía necesitamos un manual.
Aun así, crecer con el Internet y con los teléfonos celulares a edades cada vez más cortas presenta nuevos desafíos. Puede que los jóvenes continúen haciendo lo mismo de siempre, pero la naturaleza de la tecnología es lo que ha cambiado. Sucede lo siguiente:
Es pública. Solíamos escribir en nuestros diarios, ocultándolos en un cajón o guardándolos bajo llave. Esta generación creció mirando reality TV y viendo a “celebridades” como Paris Hilton llegar a ser más famosa después del furor de su video sexual en Internet. En general, se sienten más cómodos compartiendo sus vidas en línea y menos atemorizados que nosotros acerca de las fotos atrevidas y las hazañas fiesteras que publican. Al mismo tiempo, muchos jóvenes no se dan cuenta de la naturaleza pública del Internet. No ponen atención a la administración de sus configuraciones de privacidad y creen que lo que publican en un perfil de Facebook es privado, o sólo para sus amigos, hasta que un ex amigo, novio o novia hace un clic con el botón derecho, copia y pega esa foto “privada” en todas partes. Cuando un joven crea un perfil en MySpace dedicado a burlarse de otro estudiante o publica el video de una pelea en YouTube, lo está haciendo en una plaza pública virtual para que el mundo lo vea. En lugar de ser enviado a la oficina del director, a los jóvenes ahora se les expulsa, arresta o demanda.
Es viral. Todos hemos visto cómo los graciosos videos de YouTube en los que se muestran bebes riendo o animales tiernos se envían por el Internet a millones de personas. Lo que solía ser una nota pesada o un chisme sabroso oído por casualidad en el baño de mujeres ahora es un mensaje de texto, una publicación en un mural o en un boletín que se difunde mucho más rápido a través de las redes sociales, las cuales alcanzan a miles de amigos generando drama para adolescentes, padres y educadores. Es como el juego del “teléfono descompuesto” pero con esteroides. El Internet también amplifica determinados asuntos fuera de línea cuando los jóvenes pueden encontrar grupos que promueven los comportamientos autodestructivos como cortarse, los trastornos alimenticios o las tendencias suicidas.
Lo que se publica es permanente. Un ingeniero de Google que asistió a una de mis pláticas me dijo que, en realidad, nada puede eliminarse del internet. No soy ingeniero, pero cuando algo se propaga por la red de manera viral es prácticamente imposible de eliminar. Nuevamente, creo que esto asusta a los adultos más que a los jóvenes, pero hasta que lleguen a ser reclutadores universitarios o gerentes de recursos humanos, deberíamos recordarles esta realidad.
Puedes ser anónimo. El anonimato en línea puede ser una bendición como una maldición. Por un lado, le permite a la gente compartir experiencias y dificultades muy personales y conectarse con otras personas con los mismos problemas en un espacio anónimo seguro. Por otro lado, los jóvenes y los adultos pueden ser mucho más agresivos al hacer comentarios de manera anónima o bajo una identidad falsa. Aun cuando la gente no hace comentarios de manera anónima o utilizando un pseudónimo, la tecnología deja una sensación de alejamiento en nuestra comunicación; se vuelve más sencillo decir algo que no diría en persona, coquetear o mostrarse más cruel. No se puede ver físicamente a la persona con la que se está comunicando ni experimentar las emociones que se sienten al mirarla en persona.
Los padres y educadores tienen que hacer lo que mejor saben hacer: guiar a los jóvenes, de manera ética y apropiada, en la manera que utilizan la tecnología con la que están creciendo. No se necesita ser ingeniero para esto. A continuación presento mis consejos para llegar a ser un padre o un educador totalmente conectado:
Investiga a tus adolescentes: Descubre que sitios visitan en línea, qué les gusta hacer y cómo utilizan sus teléfonos.
Regístrate en una red social: Aprende a usar las herramientas que usan los adolescentes todos los días para comunicarse.
Depende de ellos: ¿No eres un experto en informática? ¿No eres un técnico en TI? Busca a un adolescente que lo sea y deja que te ayude en clase o a crear un perfil. Es alentador y positivo.
Sé su guía: Ayúdalos a que aprendan a evaluar y a encontrar recursos confiables en Internet. Fomenta la “alfabetización en información”.
Conversa sobre el uso apropiado y la ética: Enséñales a no tomar fotos de sus amigos con cámara oculta, explícales lo que es apropiado publicar en un foro público y por qué. Explícales lo que significa el plagio y por qué no es correcto copiar y pegar de Wikipedia en las tareas.
Mantén abiertas las líneas de comunicación. Incentívalos para que te cuenten cuando sucede algo negativo. Promételes que no “les quitarás ni el Internet ni el teléfono celular.”
Motívalos a que denuncien a los depredadores sexuales o el ciber-acoso en las comunidades donde pasan tiempo y a cuidarse entre sí. (Consulta el sistema de denuncia en línea del National Center for Missing and Exploited Children [Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados] en http://www.cybertipline.org)
Enséñales a cuidar su reputación: Haz que los adolescentes se busquen en Google, incentívalos a crear un sitio portafolio para publicar comentarios utilizando sus verdaderos nombres. De esta manera, cuando la gente los busque, el contenido positivo que habrán publicado habrá aumentado. Habla con ellos acerca de manejar sus configuraciones de privacidad con precaución y acerca de crear identidades apropiadas de correo electrónico y mensajería instantánea.
Anastasia Goodstein es la fundadora y editora de Ypulse.com y autora de Totally Wired: What Teens And Tweens Are Really Doing Online (St. Martin’s Griffin 2007).
¿Abrumado por la última tecnología y aterrorizado por la vulnerabilidad de tu hijo o estudiante? La experta en Generación Y, Anastasia Goodstein, te ayuda a tranquilizarte y a aprender, con consejos sobre cómo ser un experto en tecnología y una guía ética para los jóvenes “nacidos en la era digital”.
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