En Espanol

 

Si los adultos queremos aprender a compenetrarnos con los jóvenes y a ayudarlos a mantenerse más seguros cuando navegan por la red, necesitamos entender lo que realmente les importa -y mantener abiertas las líneas de comunicación en el mundo real.

 Antes de ingresar a la escuela intermedia, la mayoría de los jóvenes viven una vida social en la red, lo cual significa que todo lo que hacen en el mundo real-aprender, estar con los amigos, hablar e inclusive actuar como bravucones -también lo pueden hacer en la red. 

Las redes sociales están creciendo en popularidad. Alrededor del 71 por ciento de los jóvenes han creado un perfil en alguna de las páginas de las redes sociales, un porcentaje más alto que el 61 por ciento del año pasado, de acuerdo con la Encuesta de Seguridad en el Internet, Wave II del 2007, publicada por Cox Communication y el Centro Nacional para los Niños Perdidos y Explotados. Sitios como MySpace y Facebook registran millones de visitas repetidas cada día. 

Así que, ¿cuál es exactamente la atracción para los niños que pasan numerosas horas al día buscando los perfiles de otras personas y que permanecen despiertos hasta altas horas de la noche diseñando su propio perfil?

Para Emily, una estudiante de noveno año de secundaria en Virgina, las redes sociales le permiten echar un vistazo a las vidas de sus compañeros y le permiten mantenerse al día con las últimas modas. “Las personas ponen en las páginas cibernéticas sus colores preferidos, la música que escuchan- es divertido ver qué es lo les gusta a otras personas”, dice. Traducción: a los jóvenes les gusta saber acerca de otros jóvenes para averiguar qué es lo que está y no está de moda. Por medio de las redes sociales se puede obtener esta información a diario.

Las páginas de las redes sociales son hoy día lo que fueron para nosotros las casas en los árboles, los fuertes o los teléfonos: un lugar en donde los jóvenes podían ocultarse de sus padres, ser ellos mismos o pretender ser alguien más. Para los adultos, el comprender las razones por las cuales los jóvenes utilizan estos sitios es un importante primer paso que les permitirá ayudar a los jóvenes a estar más seguros y a tomar decisiones más inteligentes en la red.

El sentimiento de ser aceptado

Tayler, una estudiante de último año de secundaria del Estado de Washington, dice que revisa su perfil constantemente. “Es ese sentimiento de emoción que viene de saber que tengo un mensaje o un comentario que leer. Creo que es el sentimiento de ser aceptada.”

Para muchos jóvenes, las redes sociales pueden ser una experiencia emocionalmente satisfactoria. Cuando dejan sus comentarios o mensajes en las páginas de amigos, generalmente reciben uno de vuelta y eso fortalece los sentimientos de amistad y de popularidad. Esto puede ser especialmente intenso para los jóvenes tímidos o para aquellos que se sienten incómodos o aislados en situaciones sociales. 

“Me acabo de mudar aquí y todavía no conozco a muchas personas, por lo que Facebook me ayuda a mantenerme en contacto con mis primos y con mis amigos que dejé atrás”, dice Alec, un joven de 14 años que vive en Maryland.

Beneficios Reales,

Consecuencias Reales

Las redes sociales son herramientas para comunicarse tanto con los amigos que viven cerca como con los que viven lejos. También pueden promover la creatividad y la expresión personal, mejorar la comunicación y las habilidades de redacción, y proporcionar a los jóvenes una oportunidad para desarrollar una identidad personal y compartirla con otros.

Las relaciones en la red pueden ayudar a los jóvenes a superar las dificultades que puedan estar teniendo, ya sea una ansiedad juvenil o una cuestión más seria. Siempre hay alguien en la red con quien poder hablar, y el hecho de que no haya contacto frente a frente puede hacer que los jóvenes se sientan más a gusto y hablen con libertad y franqueza con otros.

Pero aquí es donde empieza el peligroso camino resbaladizo – ¿quiénes son estos “amigos” con los que han estado hablando sin reserva? ¿Los conocen en persona? Si se conocen y se señalan los riesgos potenciales, los contactos en las redes sociales pueden ser una experiencia más segura para los jóvenes. 

Pasos simples para tener seguridad

Listas de Amigos. Muchos jóvenes sienten que su lista de amigos es un reflejo de su popularidad, por lo que agregan a personas que no conocen del todo para aumentar de estatus. Las configuraciones de privacidad pueden impedir que desconocidos accedan a los perfiles -pero si los jóvenes agregan a personas que no conocen a su lista de amigos, les están permitiendo que accedan a su información personal. Enséñeles a que sigan una “política de amigo” y a que no agreguen a sus listas de amigos a personas que no conozcan en persona. 

Blogs o ciberdiarios. El término viene de “registro de la Red” y se refiere a un diario o a una bitácora personal, un diario en la red de cierto modo. Los blogs son populares entre los jóvenes, y la mayoría de los sitios de las redes sociales ofrecen un espacio para crear un blog. Desafortunadamente, no todas las personas que leen acerca de los sentimientos, frustraciones y sueños personales de un joven tienen las mejores intenciones en mente. Los depredadores pueden utilizar las inseguridades o las ambiciones de los jóvenes para acercarse al joven y con el tiempo persuadirlo a que se conozcan en persona. Un método práctico para un adolescente: si no quieres que cualquier persona lea tu diario, no debería estar colocado en la red.

Fotografías y videos. De acuerdo con la Encuesta de Seguridad en el Internet, Wave II, el 64 por ciento de los adolescentes colocan fotos o videos de sí mismos en la red. Con regularidad, los jóvenes no se dan cuenta que están inadvertidamente poniéndose en riesgo con las imágenes que colocaron en la red -las señales de tránsito, la placa de un automóvil al fondo o el nombre de una escuela pueden revelar la ubicación del joven. Los jóvenes también están colocando fotos sexualmente provocativas o poco apropiadas de ellos mismos para aparentar ser “adultos” o para llamar la atención. No se dan cuenta que cualquiera puede guardar su fotografía y utilizarla para explotarlos o para humillarlos. Los jóvenes nunca deben colocar una fotografía que nunca colocarían en la escuela a la vista de todos.

En resumen: siga hablando. Esa misma encuesta mostró que los jóvenes cuyos padres les hablan acerca de la seguridad en la red actúan de manera más responsable en la Internet. Las consecuencias de la vida real pueden ser serias: ayudemos a los niños a evitar los riesgos potenciales de las redes sociales abriendo nuestras líneas de comunicación.

-

Candace Bahk es la Gerente de Contenidos del Taller NetSmartz Workshop, Centro Nacional de Niños Pérdidos y Explotados.


Gary Brill, padre de la columnista de la sección Youth Voices de esta edición, Madison, tiene algunos consejos para los padres de familia, en base a la experiencia que ha adquirido viviendo con una chica que sabe cómo navegar por la red.

¿Leería usted el diario de su hija o hijo, escucharía sin que ellos se enteraran sus conversaciones telefónicas o los seguiría cuando salen de casa para ver lo que hacen? Con las computadoras y la tecnología del presente usted puede hacer esto y mucho más. Usted puede leer con facilidad los correos electrónicos de su hijo o hija, controlar sus mensajes instantáneos, ver su historial en línea, revisar sus páginas MySpace o Facebook, leer sus ciberdiarios -usted hasta puede seguir sus movimientos con un sistema de posicionamiento geográfico (GPS) en el teléfono.

La pregunta del MILLÓN es: ¿debiera hacerlo? La mayoría de nosotros vivimos en hogares donde los chicos y las chicas saben tanto o mucho más de lo que saben sus padres acerca de las computadoras. ¿Debieran los padres temerle a lo que no conocen? ¿Es justo que a un chico o a una chica le impongan reglas más estrictas sólo porque su padre o su madre no saben nada sobre las computadoras?

He aquí algunos consejos para los padres/tutores y otros adultos:

  • Pregúntese, ¿qué hacían mis padres? ¿Cuáles eran las consecuencias de mi conducta? Revele esta carga emocional y hable de ella con sus hijos.
  • Si usted no sabe mucho sobre computadoras, aprenda o pregúntele a otros padres de familia. Ésta debiera ser una de las conversaciones más importantes que tenga con otros padres de familia.
  • Involúcrese desde un principio con su hijo o hija y escúchelos cuando le pidan más privilegios. No haga que teman tener una conversación sincera con usted.
  • Aprenda de sus hijos. Si le piden que haga algo que no conoce, métase en línea y aprenda. Pregúntele a su hijo o hija si usted puede hablar con otros amigos que estén haciendo lo que él o ella quiere hacer. Hable con los padres de los amigos.
  • Tantee el terreno con un período de prueba. Pida que a cambio de los privilegios adicionales su hijo o hija colabore más con las faenas de la casa; quíteles los privilegios si no se portan bien. Recuérdese, sólo porque usted aceptó otorgar un privilegio, no significa que tiene que otorgar el siguiente que le pidan.
  • Tome la iniciativa; cuando lea acerca de una nueva moda relacionada con la computadora, pregúntele a su hijo o hija al respecto. El viejo dicho no miente: la confianza tiene que ser mutua.

Si usted acusa constantemente a su hijo o hija de hacer algo que no ha hecho, ellos tarde o temprano podrían sentirse obligados a hacerlo si de todos modos los están acusando de ello. (¿Le parece familiar esa lógica si piensa en su niñez?)

 

- Gary Brill vive con su familia en la Ciudad de Nueva York.


¿Cómo hacen los maestros, las escuelas y los distritos lograr un equilibrio entre las inquietudes que tienen sobre la seguridad en la Internet y la necesidad de ayudar a que los estudiantes puedan aprovechar la poderosa tecnología de la Red Mundial para el aprendizaje? Hemos estado trabajando como consejeros con algunas escuelas y distritos de pensamiento futurista del estado de Alabama que se han decidido a encontrar la respuesta.

“A los educadores precavidos les puede parecer bastante atemorizante la Internet”, dice una maestra de secundaria que participó en un proyecto de dos años de las Escuelas del Siglo XXI, auspiciado por el Centro de Buenas Prácticas de Alabama y financiado por la iniciativa Partners in Learning ( Socios en el Aprendizaje) de Microsoft.

“En mi escuela”, nos comentó, “los maestros temen que si dejan a los estudiantes usar la Reb en clase, ellos pueden acceder a materiales no apropiados y su maestro podría ser responsabilizado por ello”.

“Existe un factor de temor involucrado también a nivel de distrito.  Algunos administradores se preocupan porque algo realmente malo pueda pasar que de alguna manera involucre a la Internet, y que el sistema de escuelas pueda ser responsabilizado”.

Filtros que funcionan demasiado bien

 En realidad la preocupación acerca de la seguridad del Internet pueden conducir a políticas de distrito que hagan muy difícil que los educadores de aula puedan integrar plenamente las herramientas de la red y los recursos dentro de los planes de estudio. Los directores de tecnología del distrito pueden optar por un enfoque de “primero la seguridad” como respuesta a las inquietudes de los superintendentes y consejos escolares – a quienes los líderes de la Informática ven como sus clientes principales.

En estas instancias, los sistemas de seguridad conocidos como cortafuegos y filtros de contenido son tan estrictos o tan impredecibles que los maestros no pueden estar seguros cuales sitios y herramientas estarán al alcance -o cuándo. Y ningún maestro integraría lecciones que involucren tecnología a la experiencia diaria del aula cuando existe una alta probabilidad que no podrá usarse.

A medida que crece el debate nacional alrededor de la necesidad de abordar las destrezas del siglo XXI, algunos distritos escolares están adoptando o considerando una metodología “por niveles” que ofrece a los maestros niveles más elevados de acceso a la Internet y luego acceso a escalas inferiores para estudiantes de secundaria, enseñanza media y primaria. Esto frecuentemente requiere de una readecuación de la infraestructura tecnológica existente para permitir sistemas de contraseñas múltiples y filtros por niveles.

 Creación de una “Piscina para niños en la Red

Algunos distritos están construyendo sistemas “Intranet”, que permiten a los estudiantes y maestros usar un conjunto de herramientas sociales de conexiones de redes (blogs o ciberdiarios, wikis -sitios web colaborativos, podcasts -difusiones de radio desde Internet por iPods, foros en la red-) dentro de un ambiente similar al de la Red, cerrado y relativamente más seguro.

Ciertamente los maestros seguros de sí mismos podrían sentirse limitados en dicho ambiente porque no podrían acceder al más reciente software interactivo y al vasto potencial de colaboración de la Red Mundial, pero otros educadores menos intrépidos podrían estar más dispuestos a experimentar con la integración de la tecnología en un ambiente cerrado -que un maestro describió como una “piscina para niños en la Red”. Los distritos inteligentes, entre ellos las Escuelas Urbanas de Trussville, Alabama, están buscando maneras de ofrecer a los maestros las dos opciones: Internet e Intranet.

 Integrando la seguridad de la red dentro del programa de estudios

Talvez el cambio evolutivo más común que se está produciendo en los distritos escolares es la determinación de aumentar la capacitación tanto para estudiantes como para maestros en el tema del uso responsable de la Internet.

De acuerdo a un director de tecnología del distrito escolar a quien entrevistamos, algunos de los encargados de informática podrían preocuparse por el hecho de que los maestros no tengan ni las herramientas ni las habilidades necesarias para mantener la seguridad. Él considera que los planes de estudio bien diseñados en materia de seguridad de Internet y los programas de capacitación (como por ejemplo, iSafe, Web Wise Kids y NetSmart) pueden servir para mitigar estas inquietudes.

Los maestros en la escuela primaria Wrights Mill Elementary School en Auburn, Alabama, están integrando algunas de las ideas del plan de estudio iSafe dentro de su propio programa para estudiantes.

“El año pasado nos interesamos mucho con respecto a la seguridad cuando nos emocionamos con los blogs y wikis, pero luego descubrimos que todos los sitios que visitábamos estaban bloqueados por nuestro filtro”, dice la maestra de medios de comunicación de Wrights Mill, Jennifer Dempsey. “Debido a esto, iniciamos un diálogo con nuestra gente de informática y se han abierto algunas buenas líneas de comunicación. Ellos se preocupan por la seguridad y la responsabilidad, y nosotros queremos poder acceder a los materiales que pueden beneficiar a nuestros estudiantes”.

Alumnos “en búsqueda” de la seguridad en la Red

 Los maestros de Wrights Mill crearon una búsqueda en la red, “Navegar de Forma Segura en el Ciberespacio”, dirigida a los estudiantes de tercero a quinto grados. Los maestros captaron la atención de sus estudiantes iniciando la actividad con una dramática declaración: El Comité Contra el Uso de Computadoras por los Niños (CAKUC) ha determinado que la Internet es demasiado peligrosa para los niños. Ellos quieren que sea ilegal que un niño menor de 12 años use computadoras. ¿Pueden creerlo?

El proyecto de navegación segura no solo conduce a los estudiantes a través de los análisis de la información en materia de seguridad de Internet recabada en una variedad de sitios, sino también hace que el aprendizaje sea “contagioso” por medio de actividades prácticas en las cuales los estudiantes producen una presentación de PowerPoint (3er grado), un podcast (4to grado) o una película (5to grado). Adicionalmente los estudiantes rinden un examen en el sitio PBS Kids con el que pueden obtener una “licencia de conductor de Internet”.

Dempsey dice que el director de la escuela y el profesorado creían que “al hacer pasar a nuestros estudiantes por un programa de seguridad, podríamos mostrar a nuestro distrito que merecemos el acceso a las grandes herramientas que se encuentran disponibles en la Red, y al mismo tiempo podríamos dar a los estudiantes las habilidades importantes que ellos necesitan para mantenerse seguros en línea”.

“Los chicos saben mucho más acerca de la Red que lo que nosotros pensamos que saben”, dice Dempsey, “Y la Red está aquí para quedarse. Tengo la esperanza que se arraigue tanto un comportamiento responsable y seguro en la escuela primaria de manera que los problemas de agresividad cibernética y de depredadores en la Red en los grados más altos desaparezcan del todo con el tiempo”.

 

Sherril Nussbaum-Beach ha sido maestra de primaria y capacitadora en tecnologías de escuelas y distritos. Ahora ella ayuda a los maestros en los Estados Unidos y en el extranjero para que reenfoquen su forma de enseñanza respecto a las capacidades del siglo XXI (lea su blog en http: //21stcenturylearning.typepad.com/blog/).

 John Norton es un escritor en educación y creador de comunidades de aprendizaje virtual para educadores, incluyendo www.middleweb.com. Él y Nussbaum-Beach son coautores del libro sobre aprendizaje basado en tecnologías digitales e investigación que será publicado por Eye on Education en el 2008. 


Se dice que todos los viajes comienzan con un solo paso. Para Edward y Marie* y su hija de 8 años, Caroline, la odisea en el mundo de la tecnología en la que recientemente se embarcaron inició con un garabato rojo -del tipo que usa Microsoft Word para indicar un error ortográfico.

Caroline, una niña de tercer grado en Alexandria, Virginia, lucha con la comprensión de lectura y la ortografía. A pesar de que es fuerte en otras materias, lee por debajo del nivel de su grado, muestra signos de dislexia y sus habilidades de caligrafía se quedan atrás de las de sus compañeros de clase.

Al final del segundo grado, durante una reunión para establecer el Plan Individual de Educación de Caroline (IEP, por sus siglas en inglés) -el cual perfila las metas y el alcance del aprendizaje para los estudiantes que reciben servicios especiales- una de sus maestras sugirió que ella empezara a utilizar una computadora para mejorar su comprensión de lectura, ortografía y gramática.

“Ella se volteó hacia nosotros y dijo, ‘Ya que ella va a aprender mecanografía el próximo año, incorporemos esto dentro del IEP el próximo año’”, dijo Marie. “No teníamos idea que los niños de tercer grado empezarían a aprender mecanografía”.

La clase de mecanografía es parte del plan de integración tecnológica formal del distrito escolar, diseñado para introducir a los estudiantes a la tecnología que muy probablemente van a necesitar cuando sean adultos-y esto encaminó a Caroline y su familia en su propia versión de un plan de integración tecnológica.

Desde que inició el tercer grado, Caroline ha estado usando Microsoft Word para hacer sus tareas escolares. Ella lo usa con la función de auto corrección apagada, de manera que el programa resalta y subraya las palabras mal deletreadas, pero no las arregla automáticamente. Cuando ella termina un pensamiento o párrafo, ella puede regresar y ver las palabras que escribió incorrectamente, y concentrarse en ellas.

Ella practica para exámenes de ortografía escribiendo las palabras de ortografía que tiene que aprender y luego revisando para ver cuáles están subrayadas con el garabato rojo familiar que indica un error ortográfico.

“Pienso que es una buena idea, en parte porque ella aprende en una forma visual; si ella puede ver algo o escucharlo, es mentalmente asimilable, especialmente si se trata de conceptos abstractos como la descodificación de palabras. Tenerlo representado en una pantalla acelera el proceso”, dice Edward, quien conoce los esfuerzos de su hija en carne propia: él trabajó arduamente durante años con lo que sospecha es dislexia que no ha sido diagnosticada.

Como varios estudiantes, el retraso en la lectura de Caroline había producido una baja en su confianza.  “Ella se compara constantemente con sus amigos y se encuentra a sí misma como carente, diciendo cosas como ‘Amanda es la chica más inteligente de la clase porque ella puede leer un libro con capítulos’. Ella nunca se compara con ninguno en la clase de matemáticas, nunca se preocupa acerca de ciencias o estudios sociales o matemáticas porque ella tiene buen desempeño en esas materias”, dice Marie.

Marie y Edward piensan que el correo electrónico -la próxima parada en su travesía tecnológica-podría ayudar. “Estamos buscando más oportunidades que le proporcionen un incentivo claro para que lea, y creemos que el recibir un mensaje de un amigo o de sus abuelos sería una buena recompensa por el trabajo realizado”, dice Edgar.

  Consideraciones de seguridad

 Ahora que los padres de Caroline han abierto la puerta a las computadoras y a la tecnología, están explorando formas para ayudarla a mantenerse más segura cuando esté en línea. Ellos han comenzado a hablar sobre si ella debiera tener su propia dirección de correo electrónico, en lugar de usar el de su madre -ella aún no los está presionando para conseguir una, porque pocos de sus amigos tienen cuentas de correo electrónico- y si debieran decirle o no que leerán sus mensajes.

Por ahora, Caroline no tiene un teléfono móvil, pero cuando llegue a la escuela de educación media, ellos podrían darle uno para coordinar los viajes hacia y desde la escuela y sus actividades. Ellos ya están considerando renovar su plan como plan de familia, para agregar una línea para Caroline.

De hecho, Edward y Marie están comenzando a tener una serie de conversaciones sobre cómo mantener a Carolina más segura en línea y nos dejaron que estuviéramos presentes durante una de las conversaciones -vea la conversación adjunta.

 

Edward y Marie  son padres de familia que viven en Alexandria, Virginia. *Para respetar la privacidad de su hija pidieron que solo usáramos su segundo nombre.


Edward y Marie nos permitieron estar presentes mientras discutían su plan de seguridad para el uso de la tecnología y su enfoque en vista que su hija de tercer año, Caroline, está comenzando a usar las computadoras.

 Marie: Debemos sentarnos con Caroline y enseñarle acerca de los mecanismos de búsqueda y cómo realizar búsquedas más seguras. También debemos marcar los sitios que ella usa para que pueda ingresar sin que llegue a ningún sitio extraño. Además necesitamos algún programa de filtro. Increíble. ¡Qué rápido está creciendo!

 Edward: Existen puntos vulnerables en cosas que ni siquiera soñé, como el X Box y PlayStation en los que tienes la habilidad de conversar con otras personas, y los pequeños dispositivos manuales de juegos como GameBoy que tienen WiFi y envío de mensajes de texto incorporados. Los adultos han usado estos juegos para abordar a los niños, lo que me dejó turbado. Nunca hubiera pensado que eso fuera posible. ¿Cómo puede uno empezar a entender esta tecnología sin quitársela?

 Marie: Debemos encontrar un equilibrio entre la libertad y el control. Ninguna medida va a ser suficiente; necesitamos una combinación de enfoques y aún así no serán infalibles.

Edward: Con el correo electrónico una opción es crear una cuenta secundaria y configurarla para que sus correos electrónicos lleguen a nuestro Outlook, así que si existe cualquier actividad aparecerá en nuestro Outlook. ¿Le decimos que aparecerá en nuestras cuentas de correo o lo mantenemos en secreto? Marie es de la opinión de que hay que “decirle”.

 Marie: No quiero iniciar con una decepción, ella se rebelará contra nosotros alguna vez…

 Edward: Así que configuraremos la cuenta pero no la vista previa para nosotros, y si tenemos sospechas, la activamos.

 Marie: Y ella puede tener su propia contraseña de acceso pero si la cambia sin decirnos, cerramos la cuenta. Nosotros la revisaremos, probablemente a diario, y si vemos algo que parezca inquietante o engañoso, lo abordaremos.

 Edward: Para Mensajes Instantáneos y la Red, encontré un programa registrador de teclas para padres que quieren asegurarse que sus hijos no estén enviando mensajes instantáneos de forma indebida. Es un programa discreto de fondo que guarda los Mensajes Instantáneos en un archivo de texto y se los envía a uno. Eso es más extremo, pero si nos comenzamos a preocupar de otros aspectos aparte de los correos electrónicos, es una opción. Hay que confiar pero también hay que verificar.

 Marie: Es una de estas cosas en las que el correo electrónico no presenta ningún problema, es fácil de controlar, pero ella va a descubrir los Mensajes Instantáneos, Facebook, todas estas cosas. De manera que ¿abro la puerta lentamente para que ella vea y se sienta cómoda y construya una relación de confianza conmigo, o finjo que no existe?

 Edward: Debido a que tenemos WiFi en casa, podemos correr el programa registrador de teclas en la computadora familiar y la configuramos para que envíe los datos a otra computadora -de esa manera, podemos ingresar desde cualquier lugar y revisar los archivos, aún desde la oficina.

 Marie: A mí no me molesta si tenemos el registrador de teclas instalado y no les decimos a los chicos, pero si me molesta cargar sus correos electrónicos a nuestra cuenta..

Edward: Si, veo la diferencia allí, pero pienso que necesitamos instalar el programa de tecleado. Te mostraré como ingresar a distancia.

 Marie: (se ríe) ¡Así que ahora puedo enterarme dónde estás navegando también!

 Edward: (se ríe) Prepárate para aburrirte mucho.


Lisea Lark, 13, hablò con bNetS@vvy acerca de algunas de las maneras que ella y sus amistades usan las tecnologías, por qué las redes sociales y los textos por celular le han ganado al correo electrónico, y lo que ella hace para mantenerse segura en línea.

 Mencionaste que tú y tus amigos recientemente se cambiaron de MySpace a Facebook.  ¿Por qué cambiaron? y ¿qué hay hay que hacer para que todos se cambien al mismo tiempo?

 MySpace solamente te deja tener un perfil, pero Facebook te comunica con escuelas alrededor de tu área, así que hemos cambiado para conectarnos más con otras escuelas.  Tú puedes ya sea enviar mensajes a la gente o hablar de ellos. Hay muchas cosas que puedes hacer. Puedes dibujar para ellos o contestar cuestionarios y cosas así para ver si tú y tus amigos tienen los mismos gustos o antipatías. 

 Así es como funciona; tú te unes a una red -tu escuela o tu pueblo- y luego puedes subir fotos y escribir tu perfil y compartir cosas. Puedes invitar gente para que se un, pero debes tener cuidado. No existe ninguna manera segura de saber si la gente que te envía mensajes son quienes dicen ser. Yo configuré mi perfil para que sea privado, así sólo mis amigos lo pueden ver.

 ¿Cuánto tiempo pasas en estos sitios?

Lo uso más durante el verano. En época de clases, tal vez 30 minutos diarios. Mi mamá me fija un límite de una hora durante la semana y de dos horas los fines de semana. Mi papá no me fija ningún límite en su casa, pero me hace terminar las tareas antes de poder usar la computadora para divertirme.

¿Has conocido personas en la vida real que hayas conocido en una red social?

Tú nunca puedes estar 100 por ciento seguro de saber con quién estás hablando en línea. Yo nunca he conocido a nadie que haya conocido antes en línea, ni nadie me ha abordado, pero he llegado a conocer a algunos(as) chicos(as) mejor antes de conocerlos en persona. Como mi mejor amiga…. una de mis amigas la conocía y me dijo que debía agregarla a mi lista de amistades. Así que lo hice y la llegué a conocer mejor. Ahora es una de mis mejores amigas.

 En general, ¿cuánto te preocupas cuando estás en línea o usando tu teléfono celular?

Soy cuidadosa, pero realmente no me preocupo mucho. Si alguien pide ser mi amigo(a) [en una re social] y no sé quién es, algunas veces le pregunto para ver si están conectados con alguien que yo conozca o si es amigo(a) de mis amigos(as). Si no conozco a alguien, siempre lo bloqueo.

 ¿Qué sucede si accidentalmente llegas a un sitio inapropiado en la Red? ¿Qué haces?

No me ha sucedido, pero le ha sucedido a mucha gente en la escuela. Están buscando información para algún proyecto y de repente aparecen páginas extrañas. Ellos le avisan al maestro o al bibliotecario. En la escuela nos hablan bastante acerca de la tecnología. Tenemos un código de conducta que rige el uso de la tecnología, que firmamos al inicio de cada año, en el que prometemos usar las computadoras únicamente para fines educativos.

¿Usas mucho la Internet para la escuela?

Si, la usamos bastante. Casi todos los proyectos o informes requieren el uso de una computadora, así que los chicos que no tienen computadoras tienen mala suerte.

Yo uso Google bastante, pero también la página Web de mi distrito escolar porque tiene un listado de sitios que son buenos para diferentes materias y para realizar investigaciones.

 Es difícil saber si un sitio es confiable. He aprendido que la primera cosa que se debe hacer es revisar la ortografía. Si hay errores, probablemente no es una buena fuente. Y además no solo hay que obtener información de un solo sitio, hay que comparar entre varios y ver si dicen lo mismo. Al pie de la página, generalmente puedes ver la última vez que se actualizó el sitio, y es bueno fijarse en eso algunas veces también.

¿Usas correo electrónico?

He tenido mi propio correo desde antes de primer grado, pero ya no lo uso mucho. Lo uso con la familia porque ellos no tienen MySpace ni Facebook, pero mis amigos usan MySpace y Facebook para comunicarse, o nos enviamos mensajes de texto en nuestros teléfonos.

¿Pueden tener teléfonos celulares en la escuela?

Si podemos -mientras nuestros maestros no los vean. No los podemos sacar ni usarlos. Yo mantengo el mío en vibrador, pero la mayoría de los chicos lo apagan o le quitan el sonido. En realidad no lo usamos para hablarnos en la escuela; lo usamos más para enviarnos mensajes de texto o para llamar a nuestros padres cuando alguien olvida algo.

¿Alguna vez alguien ha tenido problemas con textos agresivos, a veces llamados “fogonazos” (mensajes violentos)?

Si, una cosa mala es que uno no sabe con seguridad quién está “hablando” o si realmente es esa persona. Algunas de mis amistades se han involucrado en peleas cuando otra persona les ha robado el teléfono y ha enviado mensajes de texto extraños. Mucha gente pide prestado los teléfonos de otra persona o piden ver los teléfonos, así que pasa seguido. Yo trato de evitar que la gente use mi teléfono para evitar eso.

 ¿Qué le dirías a un niño de 8 años que apenas comienza a usar el Internet y el correo electrónico por primera vez?

Sé cuidadoso. Asegúrate de no hablar con desconocidos, como lo harías en la vida real. Y recuerda que nada es secreto en línea. Cualquier correo que envíes alguien lo puede reenviar y copiar, y puede que tú no quieras eso. No digas nada que no quieras decir.

En el Internet, haz tus búsquedas tan detalladas como sea posible, porque si escribes “muñeca American Girl” obtendrás muchas cosas que probablemente no esperabas obtener. A esa edad, le diría: “Pídele ayuda a tus padres”.

¿Qué consejo les darías a los padres?

Yo diría que depende de la edad. Con los chicos más jóvenes, hay tantas cosas malas en la Internet que los padres deben ayudarles si investigan para algún proyecto. Pero con los chicos mayores, pienso que los padres algunas veces sobreprotegen a los hijos y algunas veces eso es bueno -pero no siempre. Por ejemplo, algunas veces el límite de tiempo es corto si estoy investigando para un proyecto, pero mi madre es indulgente al respecto y me deja ingresar a su cuenta AOL si necesito terminar algo.

¿Acaso dices eso porque tu mamá se encuentra en la habitación?

 Um, es cierto que está aquí.

 

Lisea Lark es una alumna de 13 años en octavo grado que asiste a la escuela pública en Columbia, Carolina del Sur.


¿Ha tenido la oportunidad de encontrarse con la bravuconería o agresividad cibernética en su trabajo?

Sí, muchas veces en mi trabajo como terapeuta escolar, y la estoy comenzando a ver como madre de una chica de 13 años.

La bravuconería cibernética tiene muchos niveles. Un mensaje de alguien que usa humor negativo (que te saluda con “Oye, perdedor”, por ejemplo) puede ser por escrito mucho más hiriente y la persona que recibe el mensaje lo puede malinterpretar con mayor facilidad. Entonces puede convertirse rápidamente en otro asunto totalmente.

También he visto a chicos en la escuela que, usando sus propios teléfonos celulares e inclusive las computadoras en las bibliotecas, apoyan a sus novias arruinando la reputación de otra chica en línea o enviando mensajes instantáneos o mensajes de texto. Estos chicos hacen esto en nombre de la novia, que probablemente tiene algún problema con la víctima de esta conducta agresiva. Esto crea un mayor anonimato para la persona responsable del acoso. De alguna manera, usar el equipo de otra persona (teléfonos celulares, computadoras) la ayuda a sentir que no la van a atrapar o que no es la persona responsable de los mensajes hirientes.

En resumen, he visto el acoso cibernético variar desde algo tan trivial como “esto es un insulto y duele, pero me vale y apagaré el teléfono o la computadora e impediré que te vuelvas a comunicar conmigo” hasta algo tan devastador que cambia la vida de la víctima.

¿Qué deben saber los adultos sobre el acoso cibernético desde el punto de vista de la terapéutica?

Tenemos que estar conscientes del nivel de desarrollo de los adolescentes jóvenes. Las chicas están buscando entablar amistades y sentirse aceptadas. Ellas tienen la habilidad de poder expresarse oralmente bien y de hacer vida social desde la adolescencia temprana. Es particularmente devastador para la mayoría de ellas que la gente pueda ser cruel.

He descubierto que especialmente en la temprana adolescencia, hay un mayor número de chicas que se comunican y hablan con los chicos en línea, que de chicos que hablan con otros chicos o con chicas.

Para los chicos también es importante entablar relaciones, sin embargo sus habilidades sociales todavía no están tan desarrolladas. La crueldad es igualmente dolorosa para ellos, pero posiblemente no sienten la necesidad de estar en línea ni de enviar mensajes instantáneos cada cinco segundos, y no pasan las mismas largas horas comunicándose en línea como lo hacen las chicas.

En las situaciones en que los chicos característicamente aguantan el dolor y reaccionan de manera más patente, es más probable que las chicas se oculten detrás de las paredes cibernéticas. La Internet es una herramienta sumamente poderosa. Las chicas que siempre han sido más extrovertidas y francas pueden seguir siéndolo por escrito, mientras que las chicas que toda la vida han sido extremadamente tímidas ahora cuentan con esta herramienta que les permite ser la persona que deseen ser y agredir a los bravucones que las han tratado mal. También pueden “hablar” más con los chicos -lo que les permite, ahora más que nunca, competir con las chicas más extrovertidas en lo que respecta las relaciones con los chicos.

¿Cómo pueden los adultos ayudar a prevenir el acoso cibernético y reducir su impacto?

Los adolescentes jóvenes no cuentan aún con la habilidad de tomar buenas decisiones en muchas de las situaciones que enfrentan. Es poco probable que tomen en consideración las consecuencias, por lo contrario ahora están bastante enfocados en el momento. Es por esto que debemos encontrar nuevas y diferentes maneras que nos permitan mantenerlos fuera de peligro; debemos darles las pequeñas guías que necesitan para tomar las mejores decisiones posibles.

Para lograr hacer esto, nosotros como padres de familia y maestros tenemos que tratar de ser condiscípulos de los adolescentes en este mundo nuevo y debemos dedicarles parte de nuestro tiempo para dejar que ellos nos enseñen. La comunicación es trascendental.

Volver a estar en control es un tema importante para los perpetradores y para las víctimas. ¿Cómo podemos ayudar a los adolescentes jóvenes a lograr esto? Varía según las circunstancias. A veces, podría significar que los tenemos que apoyar para que puedan decirle “no” al agresor con firmeza y luego apagar la computadora. En otros casos, podría significar la intervención cara a cara de un profesional. Para esto es necesario involucrar a la escuela y el apoyo de los padres, y para hacer esto los adolescentes tienen que tener entereza; es una situación que infunde temor y las consecuencias son inciertas, como bien se sabe.

 ¿Cuáles han sido algunas de las respuestas específicas que haya visto que funcionen?

 Un contrato para el uso de la Internet. Los adultos debemos recordar que sí tenemos el control. Recuerden, la Internet es un lujo; es posible que los adolescentes necesiten la Internet para la escuela o para llevar a cabo investigaciones, pero también es un privilegio. En mi casa hemos preparado un contrato sencillo que estipula cuándo está bien el usar la Internet, durante cuánto tiempo y cuáles son las contraseñas de mis hijos. Este contrato incluir consecuencias claras si no se cumple con lo establecido, de acuerdo a lo estipulado en el contrato. En mi hogar elaboramos el contrato en familia y lo adaptamos a cada grupo de edad. Cada uno de mis hijos tiene su propio contrato.

Empatía y ejemplo. Los agresores cibernéticos se ven a sí mismos como seres anónimos que no tienen que asumir la responsabilidad de lo que dicen, y que no tienen que ver el impacto físico o emocional que lo que dijeron le causó a la víctima de la agresión. Debemos enseñarles a los niños desde muy temprana edad que las palabras tienen un significado y que pueden afectar considerablemente a los demás, especialmente la palabra escrita que no va acompañada por gestos ni inflexiones de la voz que ayudan a definir los significados.

 Retrasar el tiempo. Los maestros y los padres de familia pueden dirigir sesiones interactivas con adolescentes jóvenes para buscar ideas brillantes sobre lo que conlleva la agresividad cibernética y sobre qué hay que buscar en uno mismo y en los demás. Comience ayudando a que ellos traduzcan los instintos y las respuestas físicas a sentimientos reales, para luego poner esos sentimientos en palabras. Por ejemplo, cuando se lee un IM, un rubor facial significa vergüenza o enojo, una tensión muscular significa enojo o temor, etc. El poder identificar estas claves físicas que pudieran indicar el momento en el que uno “se ve envuelto” en un conflicto, puede ayudar a resolver el conflicto de alguna manera, antes que se convierta en un asunto demasiado difícil y doloroso.

Con los adolescentes mayores todavía se puede ir un paso más, ayudándolos a que aprendan a preguntarse: ¿A dónde me dirijo con este intercambio cibernético? ¿Qué sentimientos engendran estas respuestas en línea? ¿Cómo percibo que terminará esta situación? ¿Cómo quiero que termine? ¿Necesito obtener ayuda de un adulto con esta situación? Mantenga en mente que les estamos pidiendo a los adolescentes y preadolescentes que sean introspectivos mientras piensan en el futuro. Sí lo pueden hacer, pero simplemente no sucede de la noche a la mañana y a veces tenemos que enseñarles cómo.

Resolución de conflictos e intervención en los mismos. Debido a que nosotros los adultos no tenemos la ventaja de haber tenido nuestra propia experiencia de niños con el mundo cibernético, necesitamos obtener información a través de libros o debemos escuchar a nuestros hijos y aprender de ellos que la están viviendo. Necesitamos salirnos de nuestras zonas cómodas y aprender activamente en qué lugar se encuentran tecnológicamente nuestros hijos. Una revisión ocasional para ver qué sitios visitan y con quiénes chatean lo mantendrán más al tanto de su mundo. Es igualmente importante que nuestros hijos vean que sabemos del ciberespacio y que lo entendemos – esto por sí solo puede actuar en ciertos adolescentes como freno a la agresividad cibernética.

Las intervenciones para ayudar a las víctimas de la agresión cibernética pueden oscilar desde bloquear electrónicamente al agresor o comunicarse con los Webmasters de los sitios en donde se encuentra el material malintencionado, hasta involucrar al colegio y buscar una intervención terapéutica.

Además de concentrar nuestra atención en las victimas de la agresión cibernética, también debemos mantener en mente que nuestros hijos podrían ser agresores cibernéticos. Algunas de las maneras en que podemos retomar el control si nuestro adolescente está involucrado en cualquier forma de agresión cibernética es intervenir cuando empieza el problema e imponer consecuencias inmediatas – lo que típicamente involucraría prohibirle el uso de la tecnología y hacer lo que sea necesario para ayudarlo a tener empatía por la víctima. Los padres deben aprender a sentirse cómodos al proporcionarles a sus hijos las consecuencias apropiadas. Esto significa permitir que los niños y los adolescentes aprendan sufriendo las consecuencias de sus actos o conductas inapropiadas cuando interactúan en línea con otras personas.

El conflicto es parte de la vida. Necesitamos dialogar abiertamente sobre la situación y equipar a los adolescentes para que hagan lo mismo. Si los adolescentes se dan cuenta que pueden salir adelante en momentos difíciles, quizá estén más inclinados a respirar profundamente antes de actuar, o a tomar pasos positivos para resolver un conflicto en vez de convertirse en agresores o víctimas.

Los chicos aprenden mejor viendo y participando (por ejemplo, interactuando a través de una experiencia y tomando un papel en simulacros), de manera que debemos pasar tiempo con ellos para ayudarlos a comprender, a su nivel, el impacto que pueden tener en otras personas. Esto es un asunto del mundo real – y la tecnología nos proporciona las herramientas creativas para ayudar a que los niños aprendan sobre estas situaciones difíciles, haciéndolas más manejables al mismo tiempo. 

Parte de la resolución de conflictos significa que quizá yo no pueda cambiar a la otra persona, pero puedo tomar decisiones saludables para cuidarme a mí mismo y poder vivir conmigo mismo.

 En la próxima edición: La Sra. Guido comparte la historia de cómo una adolescente pudo reconstruir su vida después que años de agresiones cibernéticas la llevaron a un diagnóstico de Desorden de Tensión Emocional Pos-Traumático, así como los pasos específicos para poder trabajar con agresores cibernéticos.

 

Julie Guido, LCSW-C, es una terapeuta que cuenta con 15 años de experiencia trabajando en escuelas intermedias (7° y 8° grados) y escuelas secundarias (9° a 12° grado) y en su consultorio con niños de 6 a 18 años. Tiene cuatro hijos y vive en Pennsylvania.

 


Hace dos años llegué a conocer los efectos de la bravuconería cibernética. Trabajo en un programa que atiende a niños de todos los sectores de esta sociedad ayudándoles a fortalecer su autoestima y respeto propio y a aprender a respetar todas las culturas y las diferencias de los otros niños que están en el programa.

El año pasado, un joven de 11 años de repente dejó de asistir al programa, sin explicarme nada a mí ni a sus padres. Unas semanas más tarde, escuché cuando unos chicos comentaban entre ellos, sin darse cuenta que los podía oír, que él se había salido porque un compañero del programa había comenzado un rumor sobre sus preferencias sexuales entre los otros compañeros de clase, a través de mensajes electrónicos.

Para cuando me enteré de lo que sucedía, el estudiante que inventó el rumor ya vivía en otro estado y no fue posible confrontarlo sobre lo sucedido. A raíz de esta información, hablé con el chico agraviado y su madre, y él decidió regresar al programa. Si hubiese contado con esta información antes, hubiéramos intercedido en forma más oportuna. Por eso es tan importante decirles a nuestros hijos que en el momento que alguien los agreda o acose, tienen que informarle a un adulto de confianza.

Ocultándose trás la pantalla

Los bravucones cibernéticos nunca dan la cara, agreden a los demás porque se esconden tras las pantallas de sus computadoras, actuando en forma anónima. Como sabemos, a estos agresores les gusta contar con un público y eso lo logran remitiendo sus mensajes agresivos y acosadores a terceros.

Éste método hace que este tipo de bravuconería sea aún más dañina que la bravuconería en persona, porque a la víctima le es imposible enfrentarse con su torturador. Por eso siempre les digo a los chicos y chicas que no importa que sea cara-a-cara, por teléfono celular o por Internet, si una persona agrede, humilla, amenaza o acosa a otro, es bravuconería.

Cómo proponemos reducir estas agresiones

Nuestro programa ha implementado varias medidas y restricciones con el fin de prevenir y enfrentar la bravuconería cibernética y otros problemas que enfrentan nuestros estudiantes. Tratamos de mantener un contacto continuo por medio de discusiones semanales en el “Círculo Familiar”, un buzón de correo especial y la estrecha relación con los estudiantes.

Un “Círculo Familiar” para fomentar la comunicación y la confianza

Youth Village ha organizado un “Círculo Familiar” donde nos sentamos en el suelo en un círculo y hablamos de distintos temas, como por ejemplo la tolerancia, la bravuconería, las citas románticas, la forma apropiada de vestirse y otros asuntos que afectan tanto a los presentes como a la comunidad en general.

Este círculo se parece a las mesas redondas de discusión que muchas organizaciones utilizan en las reuniones. El objetivo de estos círculos es crear un entorno en que los chicos sientan la confianza para hablar sobre temas que antes probablemente pensaban sólo los afectaban a ellos. Al comenzar a intercambiar sus problemas individuales, los chicos se dan cuenta que tienen mucho en común y que tienen los mismos miedos y anhelos, lo cual permite que se sientan más cómodos hablando de diferencias culturales, problemas académicos, ansiedades que sienten por su apariencia física y las agresiones cibernéticas.

El buzón especial

Ya que algunos jóvenes prefieren no hablar de ciertos temas ante otras personas, el programa cuenta con un buzón especial en Youth Village, que se mantiene bajo llave, para que aquellos chicos que quisieran comentar sus preocupaciones en forma más privada puedan hacerlo por escrito. Todos los días revisamos el buzón para ver si hay alguna preocupación en particular que tengamos que atender. Así como sucede con cualquier problema, la comunicación abierta es clave. Es esencial que todos, tanto los adultos como los niños, aprendamos a avisar a alguien más cuando nos estén amenazando, acosando o agrediendo.

¡Alto, aquí no se permiten los bravucones!

En 2006, con la colaboración de sus estudiantes, el programa de Youth Village elaboró un video informativo sobre los distintos tipos de bravuconería o agresividad que existen hoy día entre los jóvenes y ha compartido este video con las escuelas locales. Los estudiantes que participaron en este esfuerzo dicen que aprendieron mucho en el proceso. Si desea ver parte del video, visite www.nelliesyouthvillage.org.

 

Nellie Bogar es la directora ejecutiva del programa Youth Village, Inc., un programa para después de clases y de verano, de la ciudad de Ft. Walton Beach en la Florida. Fundado en 1999, este programa proporciona un lugar seguro durante horas no escolares en el que se realizan actividades educativas y de recreo veraniegas para chicos entre las edades de 6 y 15 años. www.nelliesyouthvillage.org


Caitlin Johnson entrevista a Leslye Kenney, madre activista

“No quiero que otros padres de familia tengan que pasar por lo que tuvimos que pasar nosotros”, explica Leslye Kinney, una madre que vive en el estado de Vermont. Esto porque fue tal la agresividad de un bravucón cibernético que acabó retirando a su hija de la escuela por casi un año; y aunque trató de mantenerla al día en sus estudios en casa, la joven todavía está luchando por ponerse al día en sus clases.

Todo comenzó en 2003, cuando su hija cursaba el séptimo grado, y degeneró rápidamente hasta convertirse en una página en la Web dedicada a amenazar la vida de su hija y en una casi constante avalancha de correos electrónicos y mensajes de texto ofensivos que la acosaban. 

Hoy en día la hija de la señora Kenney tiene 17 años y ha prestado declaraciones en cuanto a los efectos del acoso cibernético ante el Congreso nacional, además de hacer varias presentaciones sobre el tema en su comunidad. En 2006, el estado de Vermont le otorgó el Premio de Activismo en la Juventud por los esfuerzos que realizó en contra de este problema social. (La Sra. Kenney pidió que no se usara el nombre de su hija; ella deja que su hija decida cuándo quiere hablar sobre el tema por su cuenta.)

Los mensajes que recibía la hija de la Sra. Kenney eran devastadores. Sin embargo, no eran los mensajes característicos de la bravuconería cibernética. Como explica la Sra. Kenney, “La mayor parte del tiempo, este tipo de mensajes busca humillar a otro chico o chica haciendo comentarios sobre su sexualidad, sobre su aspecto sexual, su religión y su aspecto físico -cualquier cosa que puedan usar para derrumbar la autoestima de la víctima. Y, si la persona perjudicada no se siente parte de un grupo, podría sentirse demasiado humillada como para decirle a alguien lo que está sucediendo”.

Muchos padres de familia no saben cómo manejar este problema. Su primera reacción podría también ser no hacer nada. “Muchos padres de familia esperan que la situación se arregle sola y desaparezca”, dice la Sra. Kenney. “Además, no la denuncian porque temen que al hacerlo el agresor cibernético les haga algo en represalia a ellos o a sus hijos”.

La Sra. Kenney señala que es de suma importancia que los adultos tomen muy en serio la bravuconería cibernética y que sepan cómo contrarrestarla. “Los padres de familia y el personal administrativo de las escuelas en todo el país deben conocer lo que es la bravuconería o agresión cibernética y deben saber cómo comunicarse entre ellos y con los niños en su comunidad con respecto al tema. Para poder proteger a nuestros niños y mantenerlos informados en necesario que todos unamos nuestros esfuerzos y pongamos de nuestra parte”.

Qué dispone la ley

Aunque por lo general cada distrito escolar tiene la libertad de establecer las normas de conducta y los reglamentos específicos para el uso de la Internet y para prohibir la bravuconería cibernética de acuerdo a las leyes estatales en vigencia, hay ciertas leyes federales, por ejemplo los títulos IX y VI, las leyes federales de educación que prohíben la discriminación racial o sexual en las escuelas. Estas leyes pueden aplicarse si los mensajes pueden considerarse acoso sexual o racial. Las leyes federales que estipulan los derechos civiles también pueden aplicarse. La ley marca que toda escuela que reciba fondos federales debe tener un coordinador encargado de velar por que se cumpla la normativa del Título IX del código federal. Muchas veces estos suelen ser uno de los entrenadores deportivos o un asesor académico que cuenta con una capacitación especial para saber cómo manejar casos de discriminación. Algunos estados cuentan con normas que exigen que se asignen a dos miembros del plantel, un hombre y una mujer, para que manejen las quejas. Sin embargo, los requisitos del Título IX son complejos, y de acuerdo a la Fundación Deportiva de Mujeres, la mayoría de las escuelas no cumplen este requisito.

Qué medidas pueden tomar los padres de familia y las escuelas

A raíz de la dura experiencia que vivió la Sra. Kenney, ella quiere compartir las siguientes recomendaciones con los padres de familia y con las escuelas:

  • Todos los padres de familia, maestros y el personal administrativo de las escuelas deben conocer bien las normas y los procedimientos escolares que deben seguirse.
  • Todos los padres de familia, maestros y todo el personal administrativo de las escuelas deben conocer los sistemas de las redes computacionales que existen en las escuelas y los hogares y deben entenderlos, y además deben entender las distintas formas que existen para ingresar a las redes de la escuela desde los hogares.
  • Los padres de familia deben colaborar con otros padres cuando sienten que se avecina algún problema; deben mostrar con el ejemplo cómo comportarse de manera responsable.

Cómo detectar cuando hay problemas

  • Preste mucha atención a cualquier cambio de conducta; asegúrese de conocer los patrones de conducta anteriores.
  • Tanto los maestros como los padres de familia deben: fijarse si se está excluyendo a algún estudiante o niño, especialmente si llegó recientemente; estar pendientes de observar a los diferentes grupos de estudiantes en la escuela en busca de señales o indicios de acoso o agresividad.
  • Maestros: observar cómo los chicos se tratan dentro de sus salones de clase y actuar según el caso lo amerite; no dejar pasar conductas inapropiadas porque “así son los chicos”.

Cómo denunciar los problemas

  • ¿Existe un coordinador para los programas del título IX ante quien pueda presentar su denuncia?
  • ¿Se encuentran disponibles los formularios necesarios para que los padres de familia y los estudiantes puedan presentar su denuncia, y están estos disponibles en un lenguaje o idioma apropiado para la edad del estudiante?
  • ¿Cuenta la escuela con un buzón de quejas accesible durante el día en el que los estudiantes y padres de familia pueden dejar sus quejas?
  • Conozca de antemano al personal del Departamento de Educación y a los equipos de la Oficina de Escuelas Seguras y Sanas, así como las funciones que estos desempeñan en la escuela pública.
  • Cuando denuncie algún problema, pida que alguien lo acompañe para tomar apuntes.
  • Padres de familia: ustedes también pueden pedirle al pediatra o al terapeuta de su hijo que se comunique con la escuela.
  • Usted puede solicitar copias de los documentos que se encuentran en el expediente escolar de su hijo o hija relacionados con el incidente y puede corregir cualquier error que encuentre.
  • Si necesita más ayuda de la que le puede ofrecer la escuela, puede comunicarse con la Oficina de Derechos Civiles para pedir información en www.ed.gov/ocr; ellos podrían ayudarlo.

 

Leslye Kenney y su familia viven en el estado de Vermont


La sección Rincón de los Jóvenes de este mes incluye dos columnas escritas por chicas en el programa para después de clases Youth Village. Las dos dicen que la bravuconería o agresividad cibernética aumenta cada día más, en parte porque muchos de sus compañeros tienen acceso a las computadoras y a los servicios de red inalámbrica. Ambas dicen que este problema puede reducirse si los jóvenes aumentaran su autoestima.

La realidad sobre la bravuconería o agresividad cibernética

por De’Ja, 12 años de edad

¿Has estado usted alguna vez en la computadora y una persona desconocida te manda un correo electrónico o un mensaje instantáneo? No le contestas, pero esa persona sigue escribiéndote. Finalmente decides contestarle y la persona te amenaza o te dice cosas hirientes como “idiota” o te dice “¡Ja, ja, te engañe!”. Esto se llama bravuconería cibernética ¡y me sucedió a mí!

Me entró curiosidad y quería averiguar quién era esta persona que estaba tratando de enviarme un correo electrónico, así que cuando le escribí de vuela, esta persona se hizo pasar por alguien que yo conocía. Sin embargo, después de unos minutos me di cuenta que no sabía quién era esta persona, pero era demasiado tarde. ¡Había bajado mi guardia! Creo que era alguien de la escuela, pero nunca averigüé con certeza. Mientras tanto, estaba horrorizada con las cosas que esta persona me estaba mandando.

No pienses que la bravuconería cibernética no te puede suceder, le puede suceder a cualquiera. Las personas que están en la Internet pueden agredirte de diferentes maneras.

Pueden burlarse de ti, amenazarte o simplemente insultarte y hacerte sentir triste.

La bravuconería no sólo ocurre en la computadora. Puede ocurrir también en tu celular. Si una persona te envía un mensaje de texto y te amenaza por teléfono, eso también se considera bravuconería cibernética.

¿Por qué hay bravucones cibernéticos? A menudo, no están contentos consigo mismos, tienen problemas en casa o les gusta la atención que reciben de los chicos a los que agreden. La bravuconería es totalmente mala y no debiéramos humillarnos de esta manera.

Cómo prevenir la bravuconería cibernética: mis consejos para otros adolescentes

La bravuconería se puede prevenir de muchas maneras y yo les diré aquí y ahora cómo hacerlo.

 Primero, lo que no debe hacerse: Algunos chicos sólo apagan la computadora y no les dicen a sus padres. ¡Esto es UN GRAVE ERROR! Si eres un adolescente y estás leyendo esto, no tengas miedo de decirle a alguien. Siempre debes de decirle a tu papá, a tu mamá o a tu tutor, o a un amigo cercano de la familia. Nunca le ocultes algo a un adulto, especialmente si eres víctima de la bravuconería cibernética.

He aquí lo que puedes hacer: Nuevamente, si alguien trata de hablar contigo en línea y te amenaza, le debes decir a un adulto inmediatamente. Dependiendo de lo que la persona te escribió, esa persona podría estar infringiendo la ley.

También:

  • No le des a nadie tu información personal en línea, aunque sepas quién es esa persona. La información que des podría ser divulgada a otras personas.

Cuando estés en la Internet es importante que no le des a ninguna persona tu nombre, dirección ni número de teléfono. No pongas tu fecha de nacimiento en tu nombre de pantalla.

  • No des el número de tu celular. Cuídalo como si fuera un secreto de tu mejor amigo. Algunas personas que conozco sólo les dan el número de su celular a sus mejores amigos. Los padres pueden darles a los hijos teléfonos celulares sin siquiera decirles cuál es el número del celular. Estos padres solo quieren que sus hijos tengan un celular por si sus hijos tienen que hacer una llamada de emergencia.

Por favor recuérdate de los que te dije …¡a veces la experiencia es el mejor maestro!

¿Y si tu amiga o amigo es un agresor?

por Didrienne, 10 años de edad (con Nellie Bogar, directora ejecutiva del programa Youth Village)

 Nellie: Didrienne conoce en persona a una chica agresiva, que también estudia en Youth Village. Ella y su amiga “A” fueron buenas amigas durante años hasta el día en que Didrienne notó que su amiga estaba volviéndose cada vez más hiriente al hablar con otras personas o cuando hablaba de ellas. Ella decidió sentarse a hablar con su amiga.

Didrienne le dijo a “A” que se estaba volviendo cada vez más indiferente con las otras personas y con sus problemas, y que estaba actuando de manera agresiva.

 Didrienne: Le dije que no era bueno reírse de alguien o unirse a los que están molestando a otros o hablando de ellos. Al principio “A” negó ser una agresora y dijo que no molestaba a los demás, pero no me di por vencida. Después de un tiempo, “A” comenzó a expresar lo que le estaba pasando y me dijo que alguien la estaba acosando.

 Nellie: Los padres de “A” no son de la misma raza y ella tiene una apariencia llamativa y única. Su pálida piel cetrina y su tupido cabello rubio le da una apariencia bonita, exótica -pero muchos niños, dijo ella, tanto de color como blancos, la molestan constantemente por su apariencia. “A” le confió a Didrienne que siente que si ataca a alguien primero, entonces tal vez pueda hacer que los demás se rían de otra persona y no de ella.

Éste es uno de los principales motivos por el cual debemos hablar sobre la diversidad étnica y cultural en nuestros hogares, escuelas y en la comunidad.

“A” ha aprendido estas últimas semanas que si la están agrediendo o si están hablando de ella, ella debe decirle a la persona que lo está haciendo que la deje en paz, y que después debe alejarse con toda calma y confianza. Ahora sabe que si la persona que la está agrediendo ve que a ella ya no le afecta lo que está haciendo, probablemente la dejará en paz. A los bravucones les encanta saber que han tenido un efecto adverso en sus víctimas.

Didrienne: “A” finalmente admitió que ella misma era una persona agresiva que estaba molestando y agrediendo a alguien. A ella no le gustaba cómo esto la hacía sentir y casi perdió a una de sus mejores amigas.

 

De’Ja y Didrienne son estudiantes en Ft. Walton Beach, Florida. Asisten al programa después de clases Youth Village, dirigido por Nellie Bogar.


Sign Up!

For New Content Alerts