bNetS@vvy entrevista a Paula White
1) ¿Cuán involucrada está usted con la tecnología para la comunicación (juegos virtuales/en línea/videojuegos, sitios Internet, móviles, redes sociales en Internet, mensajes de texto, Twitter, etc.), tanto en su vida profesional como en su vida personal? ¿Qué es lo que más le gusta y lo que menos le gusta de la manera en que usa la tecnología de las redes sociales en su vida profesional y su vida personal?
Me imagino que usted podría pensar que me mantengo todo el tiempo conectada de manera desmedida. Tengo un adaptador inalámbrico para datos móviles que uso con mi computadora cuando no hay servicio móvil disponible. Tengo un teléfono móvil de Windows con servicio de datos para siempre tener acceso al Internet. Tengo configurados perfiles en casi todas las redes sociales de Internet, aunque uso unas más que otras. Pertenezco a numerosas redes sociales -Facebook, Linked-IN, Nings profesionales, wikiespacios, Delicious, Diigo, voicethread y Twitter, para mencionar algunas. Uso Twitter a diario para mi trabajo y pienso que es una herramienta sumamente valiosa. Las otras redes sociales las uso esporádicamente cuando las necesito.
Mi nieto me enseñó a enviar mensajes de texto, y de hecho, él es la razón por la cual cambié hace poco mi plan telefónico para poder tener servicio de datos. Él empezó a enviarme mensajes de texto cuando tenía 10 años (ahora tiene 11) y yo quería responderle. Típicamente me envía mensajes de texto en vez de llamarme por teléfono como lo hacía antes, pero no es raro que reciba los fines de semana un mensaje de texto de él, en el que simplemente me pregunta cómo estoy o cómo está el clima cuando estoy en mi casa en el lago y él no está conmigo. Se pasa enviando mensajes de texto cuando estamos juntos y a menudo le pregunto quién le está enviando textos. Hasta ahora me ha contestado con franqueza (me imagino que no ha comenzado con las enamoradas). Raramente envío mensajes de texto a otras personas, pero tengo una amiga que me está insistiendo que lo haga más a menudo.
Con mis alumnos uso wikispaces [una página Internet - en este caso una página solo para miembros -creada, usada y editada en colaboración por un grupo de usuarios] y su uso ha sido todo un éxito. Los alumnos de la escuela primaria que lo usan han disfrutado no solo de la parte colectiva de los wikis, sino también del hecho de que pueden enviar “wikicorreos” a sus amigos. Configuro mis wikis para que los alumnos SOLO puedan enviar wikicorreos a los miembros de nuestros wikis; por lo tanto ningún usuario que no sea miembro -ni siquiera sus padres- se puede comunicar con ellos, a no ser que se hayan unido a nuestro wiki.
2) ¿Cambiará su actividad en las redes sociales o seguirá igual durante el verano? ¿Aprovechará este verano para repasar la tecnología de las redes sociales en su vida personal/familiar o alguna tecnología pedagógica para su clase?
No separo mi uso profesional de mi uso personal, porque PRINCIPALMENTE uso las redes sociales para mi trabajo. Si tuviera que hacerlo, probablemente limitaría mi uso personal principalmente para las compras en línea y para enviar correo electrónico, además de usarlas para mantenerme en comunicación con mi hermano que se encuentra en Afganistán, por medio de su página en Facebook y el programa Skype.
En el pasado mis alumnos han usado los wikis durante el verano; de hecho, el año pasado mis alumnos que pasaban a sexto grado crearon varias páginas el ultimo día de clases o durante la primera semana de la vacación de verano.
Twitter cambia considerablemente durante el verano debido a que los usuarios cuentan con más tiempo para enviar tweets (mensajes). El verano pasado participé posiblemente en 10 a 12 programas de desarrollo profesional, de los cuales me enteré por medio de mi Twitter PLN (Red Personal de Aprendizaje). Pasé más tiempo conectado el verano pasado gracias a eso y aprendí un montón en la Red. Este año podré contribuir sobre lo que aprendí, ya que asistiré a la Conferencia Nacional de Computación Educativa (National Educational Computing Conference) en Washington, DC y estaré enviando mensajes de Twitter y participaré en un panel internacional sobre la creación y elaboración de redes personales de aprendizaje.
Tanto el director de la escuela donde trabajo como el superintendente hacen uso de las redes sociales, por lo que recibo apoyo en el trabajo para usar dichas redes en mis clases. Muchos residentes del condado (Condado de Albemarle, Virginia) usan Twitter gracias a las reuniones en las que he participado, y también introduje a los profesores del condado a los wiki en un taller en el verano de 2008. La mayoría de los maestros en mi edificio, que yo sepa, solo usan Google docs.
3) ¿Qué les puede aconsejar a los padres y a los educadores sobre cómo pueden aprovechar el verano para aprender más sobre la tecnología digital y para comunicarse mejor con los preadolescentes y los adolescentes y para guiarlos en cuanto al uso seguro y sano de la tecnología social?
Sé que mi nuera va a monitorear el uso que mi nieto le da a la computadora y al teléfono, así como lo haré yo cuando él se encuentre conmigo. Un paso sencillo que pueden tomar los padres es NO tener la computadora en el dormitorio de su hijo, sino tenerla en un lugar donde haya bastante tráfico, para que los adultos puedan ver la pantalla fácilmente cuando pasen por donde esta se encuentra.
Yo controlo estrictamente los wiki durante el año escolar y los alumnos y los padres lo saben, puesto que trabajo con ellos también durante el año escolar. Seguiré monitoreando ese uso durante el verano y si un alumno comete alguna falta se le prohíbe el ingreso. Ellos saben esto, por lo tanto tienen cuidado.
Algunos padres no permiten que sus hijos accedan a los wikis desde la casa y eso me parece bien. Tuve un alumno el año pasado que solamente accedió a los wikis desde casa cuando visitó s su padre durante el verano. El me admitió con franqueza que su padre no monitoreaba su uso de la Red, así que supervisé con mayor cuidado los correos electrónicos que él enviaba y el trabajo que él hacía en el wiki.
4) ¿Qué consejos tiene para las familias que quieren navegar el Internet sin peligro alguno este verano?
Consejos de Paula White para jóvenes sobre cómo mantenerse a salvo en el Internet durante el verano:
La Regla #1 para los jóvenes es NUNCA den su nombre completo ni su información de contacto/personal en ningún sitio Web. Yo les recomiendo a mis alumnos que usen un pseudónimo y les digo que el mío es “digitchr” o “tzstchr” en los sitios Internet que recién comienzo a frecuentar.
Regla # 2. Ellos no deben unirse a ningún sitio Internet sin el permiso de los padres, y cuando sea posible deben usar únicamente sitios Internet que sean monitoreados por una organización de confianza.
Regla #3. Si la abuela o los padres de los jóvenes no quisieran ver, ni leer ni escuchar algo, entonces ello no debiera publicarse.
Consejos de Paula White para jóvenes que ayudan a sus hermanitos sobre cómo mantenerse a salvo en el Internet durante el verano:
1. Recálqueles que lo más inteligente que puede hacer un chico en nunca dar su nombre completo ni su información de contacto o personal en el Internet.
2. Dígales cuáles son los sitios seguros.
3. Exploren Get Game Smart juntos y hablen sobre las reglas y las recomendaciones de seguridad.
Consejos de Paula White para padres sobre cómo mantenerse a salvo en el Internet durante el verano
1. Entiendo que las redes sociales aparecen con tanta rapidez que no hay persona que pueda mantenerse al día, así que pregúntele a sus hijos cuáles usan e investíguelas.
2. Los padres pueden chequear el nombre de usuario de su hijo en esta página Internet User Name Check, para ver qué sitios podría estar visitando.
3. Los padres pueden ver una lista de las herramientas de la aplicación Web 2.0 aquí http://www.go2web20.net/ y pueden preguntarles a los hijos sobre algunos de ellos.
4. Vayan a http://www.fbi.gov/publications/pguide/pguidee.htm
5. Lea una Promesa para Navegar con Seguridad en el Internet y elabore una propia con su hijo: haga un clic en la siguiente dirección para ver muestras de promesas del Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados .
Paula White es una maestra veterana con más de 30 años de experiencia que ha producido con alumnos de kindergarten a 5° grado proyectos premiados de artes visuales y páginas Internet. Maestra Distinguida del programa Apple Distinguished Educator, maestra de primaria nombrada Educadora del Año y capacitadora nombrada Maestra Experta del Año por el Instituto Nacional de Capacitación de Profesores, recibió la Manzana de Oro para su escuela en 2008 y fue reconocida en 2007 como maestra Innovadora en el Campo de la Tecnología por THE Journal. Paula regularmente hace presentaciones en conferencias estatales y nacionales y formó parte del Equipo del Proyecto NETS (National Educational Technology Standards) para el Desarrollo Profesional de Maestros, de la Sociedad Internacional para la Tecnología en la Educación (ISTE). Sigan a Paula en @paulawhite en Twitter.
Como facilitadora de tecnología y especialista en medios electrónicos podría comenzar esta columna con una larga explicación del camino que he recorrido estos últimos cinco años en el mundo virtual Second Life (Segunda Vida), un ambiente para una multitud de usuarios. Podría explicar cómo luché para que los administradores y los maestros de la escuela donde trabajo “aceptaran” esta nueva frontera tridimensional en la Internet, y después podría pontificar sobre el grandioso aprendizaje que sucede allí todos los días. Podría continuar con un tratado sobre los alumnos en la era digital y cuán diferentes son sus necesidades, y finalmente ofrecería una larga lista de lecturas que recomiendo en las cuales nuevamente se dice lo mismo, pero con más palabras. Pero no -comencemos con algo fácil- no nos compliquemos.
Los Mundos Virtuales (conocidos también como entornos virtuales multiusuarios o muves) han existido el tiempo suficienta para convertirse en algo normal en lo que respecta la cultura cibernética de nuestros hijos. Ya sea que sea su hijo de 6 años jugando en Webkins o en Club Penguin, su hija de 9 años en Toon Town de Disney o su hijo adolescente en Teen Second Life, Habbo Hotel o There.com, los jóvenes se encuentran en estos mundos -¡y no piensan abandonarlos!
¿Qué es lo que tanto les atrae? ¿A qué se debe que los muves se hayan convertido en el nuevo patio de juego no solo para numerosos jóvenes sino para adultos también? ¡Porque son visualmente atrayentes, invitan a la participación y, por sobre todo, son una actividad social! Los jóvenes no quieren estar aislados; quieren pertenecer a un grupo. Prefieren contar con cierto nivel de anonimato debido a toda la incertidumbre e inseguridad que encuentran en el camino hacia la madurez. Los muves ofrecen esto. Los dueños de estos mundos recomiendan que se tomen medidas para mantener fuera de peligro a los niños y a los jóvenes. De hecho, generalmente estipulan claramente reglas y requisitos en cuanto a la privacidad con en sus términoss de servicio.
Las preocupaciones que escucho con frecuencia de parte de los padres y de los maestros, quienes tienen que competir con los muves para captar la atención de su hijo, a menudo son infundadas y se basan en el temor. La prensa ha adoptado un enfoque sensionalista para alimentar el lado oculto del Internet y ahora ha ampliado ese sesgo para incluir a los mundos virtuales, y ha logrado convencer a aquellos responsables por el cuidado de niños que hay un paidófilo al acecho en cada esquina y un bravucón detrás de cada teclado.
Los maestros se preocupan porque el tiempo que los jóvenes pasan en la computadora ha remplazado la lectura y la redacción (es decir, las habilidades de lecto-escritura) y porque los muves no ofrecen a los jóvenes la oportunidad de hacer amistades que los intercambios en la vida real ofrecen. Yo refutaría ese argumento con el hecho de que saber acceder, analizar, evaluar y crear mensajes en una variedad de medios y formatos electrónicos es un factor primordial que permite el éxito en el Siglo XXI, y que los mundos virtuales están brindando el contexto en el cual los jóvenes pueden aprender.
Los padres están confundidos con el nivel de participación y concentración que sus hijos le pueden dedicar al mundo virtual, cuando para ellos es casi imposible sacarles una sola oración completa cuando están sentados a la mesa. En base a mi experiencia personal, y a la que he tenido con 1,400 alumnos de escuela intermedia y sus maestros, me atrevo a ofrecer unas cuantas sugerencias básicas para ayudarlo a entenderr.
1. Comience con una reserva de información objetiva, –¡investigue sobre el tema! Lea sobre los diferentes mundos y las posibilidades específicas que cada uno ofrece. Averigue cuál es el segmento de edad que atrae principalmente una plataforma y cuánta seguridad (o falta de seguridad) ofrece dicha plataforma. Averigue si la interfase cuenta con buen respaldo y si el contenido es creativo, interactivo y entretenido. Averigue qué tipo de aprendizaje se lleva a cabo dentro del contexto del juego.
2. ¡Ofrezca opciones! Haga que su hijo pruebe varios mundos diferentes. Deje que su hijo dirija su propia experiencia, pero vigile que no haya ningún nivel excesivo de frustración o, por el contrario, de terrible aburrimiento.
3. ¡La clave es que usted se involucre cuando su hijo esté en línea! Los muves, como cualquier otra actividad en línea, requiere de la SUPERVISIÓN DE LOS PADRES! Use un cronómetro si no quiere que su hijo le dedique mucho tiempo al mundo virtual. Siéntese con su hijo y pídale que le explique lo que está haciendo y por qué le gusta hacerlo. ¡Juege con su hijo! (¡Qué idea tan ingeniosa!)
4. Únase a servidores que ofrecen listas de correo (list-serves) y a sitios Internet que tienen que ver con los mundos virtuales para mantenerse al tanto de lo que sucede y para compartir sus ideas y preguntas con un grupo de personas que piensan igual que usted. Anime a su hijo a escribir en un wiki o a escribir mensajes dentro de los mundos (practicará la lectura, la redacción e interactuará con otros).
5. Enseñe con el ejemplo cuáles son los hábitos sanos. Deje que su hijo la vea alejarse de la computadora para montar bicicleta, ir al parque (lleve al perro), sembrar un jardín, leer un libro, pintar, tocar algún instrumento, bailar, cantar, construir una casa para pájaros, hornear un pastel, construir un castillo de arena, caminar por el bosque, hacer un muñeco de nieve, planear una fiesta, lanzar una bola… ¿vé a lo que me refiero?
Las escuelas simplemente no pueden proporcionarles a los niños el nivel de destrezas y de conocimientos que les exige el mundo fértil de la informática que tienen al alcance. Lo están intentando -y algunas lo están logrando-pero la mayoría de ellas se encuentran asfixiadas por el compromiso que tienen con las pruebas estandar, lo cual engendra una enseñanza estándar. Esto le ofrece a usted la oportunidad única de establecer una buena relación con su hijo, de divertirse con él y de guiarlo en el uso de las herramientas tecnológicass y las deztrezas que le serán de gran utilidad en su porvenir que aún está por forjarse.
Peggy Sheehy ocupa el puesto de Especialista en Medios de Informática/Facilitadora de Tecnología en la escuela Suffern Middle School en Suffern, Nueva York. Ella es una implacable defensora de la infusión positiva de la tecnología en la educación y ha presentado el trabajo que ha realizado sobre la enseñanza en el encuentro para jóvenes Teen Second Life en Tech Expo, NYSCATE, NECC, EdNeyt y en el foro Tech Forum NY. Como verdadera pionera de la educación en mundos virtuales, sus servicios de asesoramiento, de guía curricular y de desarrollo profesional son muy solicitados. Su visión abarca un campus mundial visual en tercera dimensión, de colaboración global, donde el aprendizaje se centra en el alumno, se basa en los resultados, y es divertido y creativo. Vean su blog.
¿Quiere una lista de algunos de los mundos virtuales? Aquí encontrará una lista organizada nítidamente para usted, pero debe comprender que mientras usted lee este artículo nacerán nuevos mundos virtuales!
Hace dos años llegué a conocer los efectos de la bravuconería cibernética. Trabajo en un programa que atiende a niños de todos los sectores de esta sociedad ayudándoles a fortalecer su autoestima y respeto propio y a aprender a respetar todas las culturas y las diferencias de los otros niños que están en el programa.
El año pasado, un joven de 11 años de repente dejó de asistir al programa, sin explicarme nada a mí ni a sus padres. Unas semanas más tarde, escuché cuando unos chicos comentaban entre ellos, sin darse cuenta que los podía oír, que él se había salido porque un compañero del programa había comenzado un rumor sobre sus preferencias sexuales entre los otros compañeros de clase, a través de mensajes electrónicos.
Para cuando me enteré de lo que sucedía, el estudiante que inventó el rumor ya vivía en otro estado y no fue posible confrontarlo sobre lo sucedido. A raíz de esta información, hablé con el chico agraviado y su madre, y él decidió regresar al programa. Si hubiese contado con esta información antes, hubiéramos intercedido en forma más oportuna. Por eso es tan importante decirles a nuestros hijos que en el momento que alguien los agreda o acose, tienen que informarle a un adulto de confianza.
Ocultándose trás la pantalla
Los bravucones cibernéticos nunca dan la cara, agreden a los demás porque se esconden tras las pantallas de sus computadoras, actuando en forma anónima. Como sabemos, a estos agresores les gusta contar con un público y eso lo logran remitiendo sus mensajes agresivos y acosadores a terceros.
Éste método hace que este tipo de bravuconería sea aún más dañina que la bravuconería en persona, porque a la víctima le es imposible enfrentarse con su torturador. Por eso siempre les digo a los chicos y chicas que no importa que sea cara-a-cara, por teléfono celular o por Internet, si una persona agrede, humilla, amenaza o acosa a otro, es bravuconería.
Cómo proponemos reducir estas agresiones
Nuestro programa ha implementado varias medidas y restricciones con el fin de prevenir y enfrentar la bravuconería cibernética y otros problemas que enfrentan nuestros estudiantes. Tratamos de mantener un contacto continuo por medio de discusiones semanales en el “Círculo Familiar”, un buzón de correo especial y la estrecha relación con los estudiantes.
Un “Círculo Familiar” para fomentar la comunicación y la confianza
Youth Village ha organizado un “Círculo Familiar” donde nos sentamos en el suelo en un círculo y hablamos de distintos temas, como por ejemplo la tolerancia, la bravuconería, las citas románticas, la forma apropiada de vestirse y otros asuntos que afectan tanto a los presentes como a la comunidad en general.
Este círculo se parece a las mesas redondas de discusión que muchas organizaciones utilizan en las reuniones. El objetivo de estos círculos es crear un entorno en que los chicos sientan la confianza para hablar sobre temas que antes probablemente pensaban sólo los afectaban a ellos. Al comenzar a intercambiar sus problemas individuales, los chicos se dan cuenta que tienen mucho en común y que tienen los mismos miedos y anhelos, lo cual permite que se sientan más cómodos hablando de diferencias culturales, problemas académicos, ansiedades que sienten por su apariencia física y las agresiones cibernéticas.
El buzón especial
Ya que algunos jóvenes prefieren no hablar de ciertos temas ante otras personas, el programa cuenta con un buzón especial en Youth Village, que se mantiene bajo llave, para que aquellos chicos que quisieran comentar sus preocupaciones en forma más privada puedan hacerlo por escrito. Todos los días revisamos el buzón para ver si hay alguna preocupación en particular que tengamos que atender. Así como sucede con cualquier problema, la comunicación abierta es clave. Es esencial que todos, tanto los adultos como los niños, aprendamos a avisar a alguien más cuando nos estén amenazando, acosando o agrediendo.
¡Alto, aquí no se permiten los bravucones!
En 2006, con la colaboración de sus estudiantes, el programa de Youth Village elaboró un video informativo sobre los distintos tipos de bravuconería o agresividad que existen hoy día entre los jóvenes y ha compartido este video con las escuelas locales. Los estudiantes que participaron en este esfuerzo dicen que aprendieron mucho en el proceso. Si desea ver parte del video, visite www.nelliesyouthvillage.org.
Nellie Bogar es la directora ejecutiva del programa Youth Village, Inc., un programa para después de clases y de verano, de la ciudad de Ft. Walton Beach en la Florida. Fundado en 1999, este programa proporciona un lugar seguro durante horas no escolares en el que se realizan actividades educativas y de recreo veraniegas para chicos entre las edades de 6 y 15 años. www.nelliesyouthvillage.org
Para la mayoría de los adolescentes, el “texteo” se ha convertido en una parte integral de su red social. Aún así, este fenómeno sigue siendo un misterio y posible causa de preocupación para muchos padres y maestros que no estén familiarizados con el fenómeno.
Vemos letras como “ttyl” y nos preguntamos que será lo que están diciendo estos niños (talk to you later o “hablamos más tarde”). Los maestros hemos visto niños que han desarrollado tal destreza en el envío de mensajes de texto que son capaces de enviar mensajes enteros desde el bolsillo de sus pantalones para evitar que los vean, y nos preguntamos qué estarán haciendo.
Recientemente, tuve una conversación con alrededor de 90 de mis estudiantes (de tercer y cuarto año de escuela secundaria), y les pedí que me pusieran al día con respecto a las prácticas del “texteo”.
¿Hay estudiantes que utilicen el “texteo” para hacer trampa?
Como maestra, siempre me ha preocupado que los estudiantes usen esta tecnología para hacer trampas en los exámenes, mandándose contestaciones entre compañeros de clase por medio de mensajes de texto. Mis estudiantes me informaron, “Ay, por favor, de eso hace dos años”. (Obvio: Nosotros los adultos jamás podremos mantenernos a la par de los estudiantes y su empleo de la tecnología; si estamos enterados, para ellos ya pasó de moda.)
Resulta que los estudiantes, generalmente, tienen demasiado miedo de que los atrapen para atreverse a hacer trampa usando la mensajería de texto. Solamente un 13 por ciento de mis estudiantes reportaron haber visto o saber de alguien que se hubiese copiado por medio de un mensaje de texto. Afirmaron que era demasiado difícil mandar la información, y que la probablilidad de que los atraparan era demasiado alta para tomarse el riesgo.
¿Quién está “texteando” durante horas escolares? (Pista: No son los estudiantes.)
La gran mayoría de mis estudiantes reportó que la mayor parte de los mensajes de texto que reciben durante el horario escolar proviene de sus padres. Los padres envían mensajes para recordarles planes o citas, hacer arreglos de transportación para actividades luego de clases o sencillamente para saber cómo les fue en algún examen.
Hay muchos distritos escolares que prohíben el uso de teléfonos móviles durante el horario escolar, y requieren que los teléfonos móviles permanezcan apagados durante esas horas. La escuela donde yo trabajo requiere que a los que infrinjan las reglas se les confisque el teléfono, y que se entregue el teléfono a la oficina principal, donde deben ir los padres personalmente a recogerlo.
Los estudiantes han dicho que la mayoría de los padres no entiende la razón de dicha regla y continuará enviando mensajes de texto a sus hijos de cualquier manera. Esta situación pone a los estudiantes entre la espada y la pared: si no le contestan a sus padres, sus padres se enfadarán; si sí le contestan a sus padres, rompen las reglas escolares.
¿Cuál es el argot actual del text speak?
Uno de los aspectos del “texteo” que nos es más difícil de entender lo es, probablemente, las abreviaciones extrañas (por lo menos para los adultos) que utilizan los adolescentes para comunicarse entre sí. He puesto adjuntas algunas de las abreviaciones más comunes (dadas por mis estudiantes, leer abajo).
Sin embargo, los estudiantes me han advertido que estas abreviaciones se están utilizando cada vez menos, debido al T9 (un software que completa palabras automáticamente). Mis estudiantes también me informan que sus hermanos menores tienden a utilizar más abreviaciones que ellos, y que las niñas las utilizan más que los niños.
¿Debe existir la preocupación entre los maestros con respecto al efecto que el “texting” pueda tener sobre las destrezas de redacción de sus estudiantes?
Realmente no sé cuál de las dos le preocuparía más a las maestras de inglés: el uso aceptado de la mala gramática y abreviaciones empleadas en los mensajes de texto, o un programa predictor de texto, como el susodicho T9, que complete automáticamente el deletreo de una palabra.
Aún así, la mayor parte de las maestras de inglés con quienes he hablado, no ve razón para alarma. De la misma manera que las maestras cantaletean sobre el peligro de depender del corrector ortográfico (spell check), ahora tienen como encomienda asegurarse de que los estudiantes entiendan la diferencia entre un mensaje y un párrafo bien construido.
Curiosamente, he notado que mis estudiantes parecen ser mucho más aptos que los adultos en capturar y transmitir el tono de un mensaje o conversación por medios electrónicos, aún si a veces es con la ayuda de iconos. :-/
¿Se deben preocupar los maestros por el efecto que el “texteo” pueda tener sobre el carácter de un estudiante?
Como educadora, una de mis preocupaciones es que el “texteo” incite a los estudiantes a formar parte de actividades viles. He oído de instancias en que han habido estudiantes que utilicen la mensajería de texto para hacer citas que tengan que ver con el uso de drogas, etc. Aunque ésta no es la norma, sí es una preocupación para cualquier escuela, como lo son el hostigamiento y cualquier otra forma de intimidación que pueda ser llevada a cabo por medio de mensajes de texto.
Los estudiantes deben estar conscientes de que cualquier funcionario escolar que tenga una sospecha razonable (u oficial de la policía con causa probable) puede rastrear el historial de mensajes de texto en el teléfono de un estudiante para averiguar si éste está envuelto en alguna actividad ilegal.
Algunos estudiantes parecen creer que pueden evitar un rastreo con sólo quitarle la batería al teléfono móvil. Aún así, la realidad es que la mayoría de los teléfonos móviles actuales usan el mismo tipo de batería. Todo lo que hay que hacer es ponerle otra batería y es muy fácil rastrear el historial de mensajes de texto. Hay estudiantes que opinan que esto es una invasión de privacidad, y los padres deberían explicarles que es sencillamente un esfuerzo por mantenerlos seguros.
¿Qué está de moda?
- Los padres “texteando” para mantenerse en contacto con sus hijos
- El T9 y otros programas predictores de texto
- Usar mensajería de texto desde la universidad para mantenerse en contacto con amigos de la escuela superior
- Los iconos, todavía
¿Qué está anticuado?
- Los padres tratando de sonar cool por medio del uso de vocablos de los adolescentes. Los iconos todavía son aceptables.
- El uso excesivo de abreviaciones monas (especialmente entre adolescentes mayores)
¿Qué pueden hacer los padres para abrir las líneas de comunicación?
- Involucra a tu hijo en el proceso de determinar cual plan comprar para su teléfono móvil. Hazlo de manera práctica, como una lección de finanzas.
- Asegúrate de hablar con tus hijos sobre las reglas que existan en su escuela con respecto al uso de teléfonos móviles.
- No dudes en usar mensajes de texto para mantenerte en contacto con tus hijos, preguntar dónde están y qué hacen. Aún así, recuerda respetar las reglas escolares con respecto al uso de teléfonos móviles y el la mensajería de texto.
Pon a prueba tu conocimiento: ¿Qué están diciendo?
1. bff
2. rofl
3. gtg
4. ttyl
5. idk
6. omg
7. cya
8. oic
9. pc
10. thx
11. wtf
12. gtfo
1. best friends forever (mejor amigo/a)
2. rolling on the floor laughing (muerto de la risa)
3. got to go (me tengo que ir)
4. talk to you later (hablamos luego)
5. i don’t know (no sé)
6. oh my god (¡Ea, rayos!)
7. see you (see you later) (Nos vemos/nos vemos luego)
8. oh, I see (Ah, veo)
9. peace (used as a parting salutation) (paz/adiós)
10. thanks (gracias)
11. what the (you can fill in the “f” for yourself) (no puede ser [vulgar])
12. get the (again, fill in the “f” for yourself) out, translation, “no way” (no puede ser [vulgar])
Allison Cohen enseña Advanced Placement Government, Introducción a la Filosofía, y Religiones del Mundo en la escuela secundaria Langley en el condado de Fairfax, VA. Tiene una Maestría en Educación de la Universidad de William and Mary
La maestra de escuela secundaria Molly Chehak habla sobre el tiempo incesante que sus alumnos pasan en el Internet y sugiere que la mejor manera de ayudar a los jóvenes a correr menos riesgos en el Internet es enseñándoles la conducta ética tradicional.
Como maestra de una escuela secundaria autónoma en el área de Washington D.C., veo a mis alumnos rodeados de tecnología, desde reproductores MP3 y teléfonos inteligentes hasta la última computadora portátil más delgada. El hecho de que ellos puedan acceder a Facebook mientras caminan por el pasillo es principalmente una bendición. Nosotros, los adultos, inmersos en nuestros propios temores e inseguridad todavía nos preocupamos acerca de las consecuencias que los adolescentes aún no pueden visualizar a cabalidad. Por lo tanto, el temor principal con respecto a la tecnología va de la mano con una de los principales preocupaciones que tienen los padres: ¿cómo les enseñamos a los preadolescentes y a los adolescentes a evaluar las situaciones de manera responsable y a tomar buenas decisiones?
Esta pregunta en realidad no es una pregunta técnica. La tecnología simplemente proporciona una plataforma más grande desde la cual se pueden difundir los errores que cometen los jóvenes a un grupo mayor de jóvenes usuarios. Cuando era adolescente, si pescaban a tres chicos pasándose notas groseras, los tres tenían que ir a la dirección y el asunto quedaba en su mayor parte en privado. Hoy día ese tipo de situación se ventila en Facebook e involucra la teoría de los seis grados de separación de todo el mundo que utiliza el Internet. Este hecho tiende a pasárseles por alto a los alumnos. Ellos no ven el Internet como un medio público, más bien como una extensión de sus dormitorios. No visualizan a las millones de personas cuyos nombres y caras no conocen que estarían descargando su foto de sus álbumes, ni a los directores que ellos conocen que verían la foto de alumnos bebiendo en una fiesta (cuando la coloca un amigo que se siente ignorado o un amigo que lo hace con buenas intenciones pero sin pensar en las consecuencias).
Como padres y maestros, debemos enseñarles a los jóvenes a que protejan la configuración que establecieron para su privacidad en las páginas sociales, algo fácil de hacer, determinando quién puede ver su página, restringiendo el acceso a sus Muros y fotos y no permitiendo que se descarguen sus fotos. Sin embargo, eso significa que habrá otra capa más que impedirá que la comunidad de adultos vea lo que están haciendo. Mientras mejor se protejan los alumnos en el Internet, nos será más difícil saber lo que están haciendo en línea. Es por esto que debemos confiar en los alumnos y enseñarles a hacer la conexión entre lo que colocan en el Internet y lo que puede pasar en el mundo “real”.
Los jóvenes continuamente amplían el uso que le dan a los sitios sociales, sus teléfonos y sus computadoras. Un grupo de alumnos de química de una escuela local crearon un grupo en Facebook que se convirtió en un blog improvisado en el que ofrecían ayuda con las tareas. Se mantuvieron al tanto de las tareas y compartieron los recursos que encontraron. Los alumnos invitaron a la profesora como amiga y hoy día ella todavía usa algunos de esos recursos en su clase. Varios grupos extracurriculares en mi escuela usan páginas y grupos de Facebook para confirmar la hora de las reuniones y para hacer anuncios. Sí, los alumnos pasan una cantidad descomunal de tiempo viendo videos divertidos en YouTube (como la mayoría de los adultos que conozco), pero lo que YouTube les ofrece a los maestros en lo que respecta la ilustración de un experimento científico o ver a un autor hablar sobre sus obras es de valor incalculable.
Sin embargo, después de que un joven de diez años descubre el mundo de YouTube a través de sus amigos o de un proyecto escolar, la supervisión de lo que decide ver se vuelve crucial. El reto aumenta a medida que crecen los jóvenes y quieren su privacidad, la que creo debemos respetar hasta cierto punto -pero espero que para entonces, nosotros como padres y como maestros ya hayamos hablado con los alumnos frecuentemente acerca de los problemas, los cuales son más de carácter moral que técnicos.
Para entonces ya habremos hablado con ellos sobre por qué recogemos los teléfonos celulares durante los exámenes y sobre el hecho de que ser un buen amigo no significa enviar un mensaje de texto con una foto comprometedora a todo noveno grado (aunque la amiga te la hubiera enviado a ti primero). Ya habremos abarcado lo siguiente: ser una buena persona significa que no se participa en actos de acoso cibernético –en el peor de los casos, cuando veas que cinco personas atacan a alguien en Facebook, no participes; en el mejor de los casos, habla para detener el acoso.
Como administradores, debemos depender de las víctimas del acoso ahora más que antes, porque el acoso es muy difícil de detectar. Cuando los alumnos ven cosas ofensivas en línea que colocan los jóvenes de su edad, sólo podemos ayudarlos si ellos imprimen la página. De lo contrario, el Muro, el tablero de mensajes o la conversación por mensaje instantáneo que se actualiza constantemente desaparecerá y entonces será imposible hacer que los alumnos asuman la responsabilidad de lo que hicieron.
Una tendencia reciente en mi escuela es que las chicas muestran fugazmente partes íntimas de su cuerpo ante la cámara de su computadora mientras chatean en línea con los chicos. El reto para los que están viendo es tomar una foto en el momento preciso. Este asunto implica el problema de enseñarles a las jóvenes a respetar su cuerpo y a todos los estudiantes a hacer lo correcto, pero también implica darles una idea de lo que les podría pasar en el futuro. Quién sabe qué persona, de aquí a cinco años, buscará en Google a esa joven y encontrará la foto “tonta” que ella permitió que se tomara como broma. Las consecuencias son intangibles para los estudiantes, sin embargo afectan seriamente sus solicitudes de admisión a la universidad, su currículo vitae y la verificación de sus referencias.
Así como los estudiantes deben aprender cómo comportarse en línea, los maestros tienen que darse cuenta que las redes sociales, y básicamente cualquier cosa que hacemos en la computadora, crea un diario cibernético que alguien podrá leer en algún lugar, algún día. Nuevamente, como sucede con cualquier momento propicio para el aprendizaje, debemos practicar lo que predicamos.
Conn McCartan está comenzando su quinto año como director de Eden Prairie High School, la escuela preparatoria más grande de Minnesota. McCartan es director desde hace doce años y tiene 26 años de experiencia en la educación. El año pasado, Eden Prairie High School fue noticia cuando la dirección disciplinó a trece estudiantes por beber alcohol; una violación escolar que quedó plasmada en fotos publicadas en sitios de redes sociales.
Cómo pueden los educadores contribuir al control de la actividad en línea o inalámbrica
Pienso que un marco que será de utilidad para los educadores, padres y estudiantes es aplicar a las interacciones “en línea” los mismos estándares que utilizan para las interacciones “fuera de línea”. En esa línea de pensamiento, sugiero los siguientes consejos:
- Como educador, no asumas la función de policía “en línea”. No vigilas las interacciones sociales de los estudiantes fuera de la escuela cuando van al centro comercial; ¿por qué quieres hacerlo en el entorno en línea? La facilidad con la que podemos ver el mundo electrónico de nuestros jóvenes puede ser intrigante pero, en realidad, no deberíamos asumir esa responsabilidad.
- Ofréceles una perspectiva adulta sobre el comportamiento en línea. Damos consejos sobre la manera en que un estudiante debería actuar en público. Esperamos que siga el consejo. Lo mismo se podría decir de las interacciones en línea. Ayuda a los jóvenes a ver de qué manera sus interacciones crean un registro permanente que se puede compartir con miles de personas en poco tiempo. Pídele a los estudiantes que analicen los tipos de información, fotos y videos que publican en el mundo. Recuérdales que el entorno electrónico está muy lejos de ser privado. Hazles saber acerca de las obligaciones que tienes como educador si te entregan documentación de actividad que infringe las normas o códigos de conducta escolares que ellos deben cumplir como miembros de comunidades escolares. Los estudiantes pueden decir o hacer cosas en privado que no querrían que sus padres conozcan. Si hacen lo mismo electrónicamente, ¡alguien podría mostrar a sus padres precisamente lo que dijeron o hicieron! Un recurso útil para los educadores: http://www.netsmartz.org/education/training.html
Cómo pueden los educadores controlar su propia actividad en línea o inalámbrica
Hemos conversado con nuestro personal acerca de utilizar las mismas normas de interacción con estudiantes en las redes sociales que las que utilizarían en la interacción cara a cara. Si bien no deseamos infringir los derechos de expresión, les hemos explicado que las normas profesionales orientan a restringir las interacciones electrónicas con los estudiantes a sitios académicos y no sociales. Facebook y My Space son sitios de redes sociales y los estudiantes los consideran de esa manera. Existen diversas opciones para que los maestros creen páginas educativas con el fin específico del intercambio académico. Los maestros de nuestra escuela utilizan “Moodle” (http://www.moodle.org) para crear foros a fin de que los estudiantes se conecten con los maestros para el intercambio académico. Como sistema escolar, podemos controlar el contenido y la seguridad de estos sitios. No es posible hacerlo con los sitios de redes sociales.
Cómo pueden los padres ayudar a que sus hijos comprendan las consecuencias de su comportamiento en línea o inalámbrico
- Habla con tus hijos acerca de que los sitios de redes sociales no son privados. Los jóvenes deben comprender que todo lo que digan o muestren en línea equivale a decirlo por el sistema de amplificación de sonido de la escuela en lugar de susurrárselo a un amigo en el horario del almuerzo.
- Habla con tus hijos acerca del tiempo de permanencia de los artículos en los sitios de redes sociales. Puedes retirar lo dicho en una conversación. En las interacciones en línea, cualquiera puede recuperar las palabras o imágenes con precisión. Una vez escritas y “enviadas”, quedan “oficialmente registradas”.
- En tu casa, no permitas que las computadoras estén en la habitación de tus hijos. Colócalas en un lugar donde puedas supervisar lo que tus hijos hacen, dicen y publican en línea.
- Establece límites de horario para el uso social del equipo al igual que lo harías con el televisor. ¡La interacción social puede consumirle mucho tiempo a una persona!
- Insiste en conocer las contraseñas y accede a las páginas en línea de tus hijos. ¡No se trata de su diario! ¡No es privado! Deberías ser capaz de ver lo que tu hijo publica para que el resto del mundo vea. Establece cuáles serían las consecuencias si descubres que tu hijo ha creado una identidad “clandestina” en línea
- Aprende acerca de los sitios de redes sociales. Tienen tantas características positivas que pueden ser verdaderamente un beneficio para ti como adulto y como padre. ¡Incluso no estaría mal que terminaras creando su propio sitio en las redes sociales!